jueves, 28 de febrero de 2013

Capítulo 13

La boda acababa de terminar. Mamá y Paul e acababan de ir camino al aeropuerto para coger su avión hacía España. Zayn y yo estábamos un poco borrachos. Entramos al porche y opté por descalzarme y volver a mi estatura real. Realmente no sentía los pies... En realidad no sentía ni la cabeza sobre los hombros, nada. Zayn estaba más borracho que yo, en realidad yo solamente estaba atontada, pero Zayn no creo que supiera ni como se llama. Aunque no aparentaba que estuviese tan mal, es más, tenía cara de felicidad.
Pasamos al salón y vi como se tiró en plancha al sofá.
Ainhoa- Zayn, vamos arriba, anda. En la cama vas a estar mejor.- dije con ademán de que se subiera.
Zayn- no tengo fuerza para nada, aquí estoy bien.
Ainhoa- ven anda, yo te ayudo.
Zayn- tú estás que no te puedes mover tampoco.
Ainhoa- cabezón vamos, mañana tu espalda lo agradecerá.
Con toda mi fuerza logré levantarlo y me pasó el brazo por los hombros. Le pasé el brazo por la cintura. Joder, si pesaba si. Tiré de él hasta las escaleras y empecé subir peldaños con lentitud. Creo que si hubiese tenido más fuerzas habría bailado una jota o algo al llegar arriba.
Zayn- no quiero ir a dormir.
Ainhoa- ¿te has visto? Pero si pareces un zombie. Para la cama ahora mismo, y que no te vea yo levantarte.
Zayn- joder, se va mi padre y te quedas tú.
Ainhoa- no es eso, es que me preocupo por ti, ¿sabes?
Zayn- oye... ¿Tú nos consideras hermanos?
Ainhoa- pues no se... Sí, creo que sí. Supongo, ¿por que lo preguntas?
Zayn- no se...
Ainhoa- anda, a la cama, que necesitas dormir.
Zayn- ¿Qué vas a hacer?
Ainhoa- me voy a duchar y me voy a dormir, que son las 6 de la mañana ya.
Acosté a Zayn contra su voluntad como los niños pequeños, y a penas tocó el colchón se quedó durmiendo. Yo cogí un pijama y me fui al baño donde por pocas me mató al escurrirme en el plato de ducha. Me sequé el pelo ya espabilada gracias al agua y me acosté pensando como se lo pasaría mi madre en este mes en España, y por que tenía esta extraña sensación en el cuerpo. Tenía retortijones agradables en el estómago...
¿Qué narices me estaba pasando? ¿Por que estaba cambiando? ¿Por que mi vida estaba cambiando? Ahora me sentía rara, por que no todo es para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario