sábado, 2 de febrero de 2013

Capítulo 35

Eran las diez de la mañana, y estaba oyendo subir hasta su cuarto a Aida. Me levanté de la cama sigilosamente en ropa interior y miré a Zayn que estaba en calzoncillos. Lo tapé y le dejé que siguiese durmiendo. Fui al vestidor y cogí unas manoletinas azules, un jersey azul y unos vaqueros azules claros. Cogí la ropa interior y me metí a duchar. Me maquillé y peiné y salí a mi habitación, donde estaba Zayn estirándose en la mitad de esta.
Zayn-pero que preciosa estás- dijo quitándome el pintalabios que me acababa de poner a base de besos.
Ainhoa- buenos días tontorrón.
Zayn- ven aquí- dijo tirando de mí.
Ainhoa-vístete y bajamos a bajo anda.
Sonrió y vacilante, se separó de mí y empezó a recoger su ropa de cada de mi habitación. Me miré en el espejo y me metí el pelo detrás de las orejas. Se vistió muy rápido y me abrazó por detrás. Me dio la mano y empezamos a bajar escaleras hasta el salón. Papá estaba en la cocina, haciendo el desayuno, sonriente. No pude evitar preguntarle por que estaba tan contento.
Papá- he vuelto con tu madre- me confesó sonriente.
Ainhoa- oh, ¿enserio? ¡Eso es estupendo papá!
Es este par de meses, había echado de menos ver a mis padres besándose, paseando por la calle,... Lo que antes me parecía empalagoso, ahora lo echaba de menos. Y realmente, cuando me lo dijo, sentí paz en mi interior, por que todo volvía a ser como antes, o al menos se parecía. El timbre sonó y fui corriendo ha abrir.
Ainhoa- ¿Liam?- dije mirando al chico con expresión triste que estaba en la puerta.
Liam- ¿está María?
Ainhoa- No, no está.
Liam- por favor, déjame verla. Aunque sea para que me chille, o me diga que me odia. Solo quiero verla.- estaba a punto de romper a llorar.
Ainhoa- no se si estará bien lo que voy ha hacer ahora... Espera aquí, ya salgo.- el chico asintió, con algo de felicidad en los ojos.
Entre dentro, cogí mi móvil y fui a hablar con Zayn.
Ainhoa- Zayn, voy a llevar a Liam a que vea a María.
Zayn- ¿cómo? María va a empeorar.
Ainhoa- no se por que, pero tengo la sensación de que no.
Zayn- está bien, pero piensa bien lo que haces, ¿si?
Ainhoa- si, está bien.
Zayn- yo me voy a casa a ducharme, ¿si? Luego vengo a verte.
Ainhoa- está bien, adiós.- le besé y salí de casa.
Liam estaba sentado en un escalón, con la cabeza apoyada en las piernas. Le toqué el hombro y se puso de pié.
Liam- ¿dónde vamos?
Ainhoa- a ver a María.
Se calló y empezó a caminar junto a mí. Caminamos como cinco calles, hasta que me detuve en frente del centro de desintoxicación donde estaba María.
Liam- ¿y esto?
Ainhoa- después de que no quisieses volver con ella, se dio cuenta de todo lo que te quería... No se le ocurrió otra cosa que empezar a drogarse para olvidarte.
Liam- ¿Cómo está? Quiero verla.
Ainhoa- primero tengo que hablar con ella yo. Si quiere verte la verás pero si no, será lo mejor. Si es en contra de su voluntad la haría empeorar.
Liam- está bien.
Pasamos dentro, donde la recepcionista, rodeada de tres guardias de seguridad, la cual nos puso unas pegatinas como visitantes en cuanto me identifiqué como su hermana. Fuimos hasta la planta de las habitaciones, y nos paramos en la puesta  que estaba junto al cartelito que ponía "María del Carmen Cruz Jiménez" junto con su foto, de hace un año. Yo fui con ella para echarse esa foto.
Ainhoa- espera aquí, ahora te aviso, ¿está bien?- parecía nervioso. Asintió con la cabeza y yo me colé por la puerta, abriéndola lo menos posible. Y ahí estaba, sentada en una silla mirando por una pequeña ventana que tenía una reja que apenas dejaba traspasar luz solar. Empecé a caminar hacía ella y a penas sintió mis pasos, se giró. Se puso de pie, y caminó hacía mí, hasta abrazarme.
María- Hermana- casi suspiró- te hecho de menos.
Ainhoa- aquí estoy María.- su expresión era triste- No se te ve muy contenta.
María- estoy aquí para quitarme de esa mierda, no para ser feliz, ¿recuerdas?
Ainhoa- ¿Cuándo te dejan irte?
María- no lo se, ni siquiera me importa...
Ainhoa- ¿sabes? Han pasado muchas cosas en estos dos meses.
María- ¿Cómo que?
Ainhoa- papá y mamá se separaros, Aida está embarazada de 5 meses y medio, yo de 3 meses y medio, casi cuatro... Y bueno, el resto de cosas pues supongo que no tienen mucha importancia.
María- ¿Qué, que?
Ainhoa- bueno, ayer papá y mamá volvieron, así que puede que haya boda otra vez dentro de poco. Aida está preciosa, con su barrigón, y bueno, yo he estado tres semanas en el hospital casi anoréxica, ya he engordado.
María- imbécil, ya puedes estar comiendo que me veo yendo para que comas solo, ¿eh?
Ainhoa- que no tonta, que ya estoy manteniendo mi peso y todo está de maravilla. María...
María- ¿qué pasa?
Ainhoa- ¿Sigues queriendo a Liam?
María- ¿a que viene esa pregunta?
Ainhoa- respóndeme por favor.
María- ¿Qué quieres que te diga? ¿Que no quiero rehabilitarme ni salir de aquí para volver a verle para que me vuelva a rechazar? ¿Qué solo de pensar que puede estar con otra chica se me desgarra el corazón y lo único que puedo hacer es llorar?- la puerta se abrió y Liam pasó. La expresión de María cambió de tristeza a desesperación. - ¿Qué haces aquí? ¿Qué hace él aquí?- dijo andando hacía atrás hasta la esquina más lejana de la habitación a Liam.
Liam- quiero que todo sea como antes, que volvamos a estar juntos.
María- VETE DE AQUÍ, AINHOA LLÉVATELO, ME ESTOY EMPEZANDO A SENTIR MAL.- gritaba. Más que exdrogadicta, estaba loca. Fui hacía Liam para empezar a empujarle.
Liam- por favor, quiero hablar, solo te dije que no para un escarmiento, para que no me volvieses a dejar como las últimas cinco veces. Yo también estaba harto, pero te di cinco oportunidades más ¿sabes?
Liam lloraba, María lloraba, yo estaba por llorar también... Vi como María se limpió las lágrimas y empezó a caminar hasta Liam. Se abrazaron, y yo preferí no interrumpirles e irme sigilosamente. Empecé a caminar calles arriba hacía casa. No me había dado cuenta que ya era de noche.

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