domingo, 3 de febrero de 2013

Capítulo 37

¿Cómo podía crecer un bebé tanto en un mes? El doctor decía, que había crecido como los bebés normales lo hacían en tres meses,  eso era bueno, o al menos eso decía el pediatra. Ya había abierto los ojos, y había averiguado que tenía los ojos verdes, como yo. Ayer había cumplido la mayoría de edad, y hoy, en cuanto llegásemos a Londres, habría que registrarla. Supongo que me tocaría ver a Zayn, aunque eso sería volver a abrir la herida. Valentina había crecido, se notaba que ella iba a ser morena, como Zayn. Tenía mis ojos, y ese lunar al lado del ombligo que yo tanto detesto. El otro día, mientras la ponía en el parque-cuna, se rió, y fue la cosa más adorable del mundo entero.
Ya estamos aterrizando en Londres por lo que acaban de decir. Cogí a mi adorable Valentina en brazos con cuidado y la bajé del avión con cuidado.
Mis padres se encargarían de las maletas y el esto de cosas, mientras que yo solo llevaba el bolso de la niña, y su carricoche con ella dentro. Cogimos un Taxi y fuimos camino a casa. Fue raro volver a Londres, volver a hablar inglés... Puedo decir, que incluso al principio, me costó hablar inglés. Aunque recordé todo muy rápido.
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A penas llegamos a la puerta de casa, un revuelo de gente se puso a nuestro alrededor. María, Harry, Aida, el pequeño Nathan... Zayn... ¿Zayn? Vale, muy bien, buena manera de llegar a Londres. Salí del coche de los cristales tintados con Valentina en brazos, medio dormida. Todos miraron hacía mi puerta, la primera en abrirse. Vi los ojos de Zayn, los que más se iluminaron, el primero en acercarse.
Zayn- hay que hablar- dijo acercándose a mí.
Ainhoa- acabo de llegar ¿si? Mira, es Valentina.- dije a la vez que él tendía los brazos y yo le daba a mi pequeña.
La cogió como si temiera que se le cayese, aunque lo estaba haciendo genial. Yo mientras fui a abrazar a mi cuñado, a Nathan, a Aida y a María, todos muy sonrientes. Minutos después, fui a reclamarle a Valentina a Zayn para que también la viesen el resto de mi familia, quien solo dijo un "ooooooooh". Pasamos a casa todos, y yo subí a Valentina a mi cuarto, la dejé en la cama, y mi padre montó en un minuto la cuna. Me tumbé al lado de mi hija.
Ainhoa- ¿Quién es la niña más preciosa de este mundo? Tú, si, tú.- le dije a la pequeña con ese estúpido todo con el que se le habla a los bebés mientras le hacía cosquillas en la tripa y ella se reía. Era pura adoración. Sentí pasos y me giré para ver quien era. Y claro, Zayn.
Zayn- estáis tan preciosas...- sonrió.
Ainhoa- hay que bajar a registrar a la bebé.- dije mirando a Valentina, la cual ahora estaba en mis brazos.
Zayn- ¿por que me ignoras? Y lo más importante, ¿por que me dejaste?
Ainhoa- mejor respóndeme a esto, ¿por que me engañaste?
Zayn- ¿Qué yo te qué?
Ainhoa-  si, engañarme, con esa chica... Te vi abrazado a ella.
Zayn- oh, por dios, no me digas que me dejaste y te fuiste por eso.
Ainhoa- ah, pero a ti te sienta bien que te engañen... Pues mira que bien.
Zayn- que no, que ella no era mi novia ni nada, que es mi prima. Solo me ayudó a una cosa, y me estaba despidiendo.
Ainhoa- si, si, ahora verás, ¿Qué cosa?
Zayn- se supone que era para tu cumpleaños, pero ya sea pasado. Pero quiero hacer las cosas bien, así que, ¿quedamos esta noche?
Ainhoa- haber que me explique, que te estoy diciendo que me engañas, y me dices de quedar esta noche.
Zayn- que sí, que esta noche vas a entender todo.
Ainhoa- ay, dios. - suspiré.
Zayn- ¿Cómo fue todo? Ya sabes, el parto y eso.
Ainhoa- Valentina en el intento de salir, se esforzó tanto, que se le paró el corazón, y tuvieron que abrirle paso con el bisturí, para sacarla. Por suerte la reanimaron y está bien.
Zayn- es toda una campeona nuestra pequeña.- dijo sentándose en la cama a mi lado tocándole el moflete a Valentina.
"NUESTRA".

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