domingo, 3 de febrero de 2013

Capítulo 38

¿De verdad que después de estar tres meses y medio sin saber nada de mí quería quedar esta noche? Creo que estaba a cuadros. Era adorable como le tocaba la cabecita a Valentina. Creo que debía tener una cara de boba en ese momento.
Zayn- ¿Qué ocurre?- dijo mirándome sonriente, como un niño pequeño, con esa luz en los ojos.
Ainhoa- nada, no pasa nada.- alcé la vista hasta el reloj. Era las dos, la hora de comer de Valentina.- Oye, ¿nos puedes dejar solas?
Zayn- ¿para que?
Ainhoa- es su hora de comer, y... eh... Bueno eso.
Zayn- por dios, no me digas que te da vergüenza... Ya te he visto muchas veces sin camiseta, ¿eh?- sonrió divertido.
Ainhoa- eres imbécil- refunfuñé.
Zayn- venga no te enfades. ¿Ya no quieres estar conmigo verdad?- ya no había ni pizca de gracia en su cara.- ¿es eso no?
Ainhoa- no voy a responder.- mis labios se volvieron una línea.
Zayn- Yo no hice nada malo, ¿sabes? Y lo habrías sabido si me hubieses escuchado en vez de marcharte así como así, o al menos no sé, si hubieses confiado en mí, por que eso es lo más importante en una pareja.
Ainhoa- ¿Qué quieres que piense? Si en ese momento ya ni me besabas, ni me tocaba. Sentía envidia de mi propia hija, solo me quedaba pensar que venías más que por ella. Y todo esto días tras días. Y parecía que cada día te importaba menos todo. Solo he vuelto por ella. Estoy mejor en Barcelona, con mis amigos, con mi familia. Fue un error no irme en su momento.
Zayn- ¿sientes que lo nuestro a sido un error, no?
Ainhoa- debí irme.- asentí.
Zayn- pues que sepas que para mí nada de esto a sido un error, ¿me oyes?- no sé si fue una ilusión, pero una lágrima recorrió sus mejillas.- Nunca habría querido cambiar ni uno de mis recuerdos contigo, ¿sabes? Pero si tú no sientes lo mismo es un error seguir con esto. Fue un error el maldito día que te conocí en el parque, y el maldito día que se te calló la libreta. - estaba enfadado, pero hacía el esfuerzo por no gritarme.- Espero que no tomes a Valentina como un error, por que estoy en la casa de al lado para cuidar de ella. Ya veo lo que estás haciendo con los errores.- estaba llorando, era la primera vez que le veía llorar, de esa manera, como un niño asustado.
Ainhoa- mira, no te consiento que me digas que le voy a hacer daño a mi hija, ¿sabes? Por que si yo no la quisiese ella no estaría aquí.
Zayn- ¿que? ¿la habrías matado no? ¿Cómo estás haciendo conmigo y con mi corazón no? No se que te he hecho para que me hagas esto... Ni si quiera me has dado tiempo para explicarme, y ya me estás diciendo esto... Te estás equivocando. Y yo se que me quieres. Y tú sabes lo mucho que yo te quiero, desde ese día en el que llovía, en el que te vi llorar.
Ainhoa- no.
Zayn- ¿no que? ¿Qué eres demasiado orgullosa para admitir que malinterpretaste las cosas? ¿Qué prefieres separarnos a admitirlo?
Ainhoa- ¿ya está bien no? ¿Crees que yo no lo he pasado mal?
Zayn- no se nota. En todo caso, eres masoquista.
Ainhoa- yo no soy nada. Yo lo único que se es que quiero que todo sea como cuando era pequeña, cuando no tenía preocupaciones. Cuando no podía amar, por que no sabía que era eso. Cuando solo lloraba por las heridas que me hacía en el parque con la bicicleta.... Todo es tan difícil...- la que tendría que estar llorando era Valentina, pues no, los que llorábamos éramos Zayn y yo.
Zayn- tú lo haces difícil. Todo habría sido y es tan simple como quedar esta noche, explicártelo todo y ser felices.
Ainhoa- yo no quería decir que ha sido un error ¿vale? No quería decirlo. No quería decir nada de esto. Pero cuando tengo rencor digo cosas que no quiero.
Zayn- ya lo sabía, y también se que me quieres.- dio dos pasos que eran los que nos separaban y me abrazó. No podía creer que me estuviese abrazando. Me sentía tan bien, tan yo.
Ainhoa- ¿a que hora me recoges?- mis lágrimas seguían bajando. Quitó sus manos de mi cintura y con sus dedos pulgar me limpió las lágrimas.
Zayn- a las nueve. Ya somos padres y no podemos trasnochar mucho.- rió.
Ainhoa- esto es tan estúpido... ¿Por que tenemos que pelear?
Zayn- no lo haremos nunca más, lo prometo.- y ahí fue cuando todo era perfecto, cuando sus labios estaban con los míos, unidos, todo lo era.

No hay comentarios:

Publicar un comentario