lunes, 25 de febrero de 2013

Capítulo 11

Pensé que iba morir antes de llegar a la planta baja con esos tacones. Pero la verdad es que habría sido una pena morir sin ver a Zayn abrir la boca en cuanto me vio soltando un:
Zayn- Joder.
A lo que su padre le contesto:
Paul- Zayn, esa boca niño, que puedes decirle que va muy guapa de otro modo.
Intenté no morir de risa en ese mismo instante.
Ainhoa- le he dicho que espere quince minutos y que salga, así que creo que habría que irse ya.
Paul-Zayn, hijo, ahora nos vemos.
Creo que Paul iba a morir de nervios, creo que el lo estaba más que mi madre. En el coche estuvimos hablando.
Paul- quería hablar contigo Ainhoa...
Ainhoa- Dime Paul.
Paul- nunca te he preguntado que te parecía esto de casarme con tu madre, y se que ahora no es el momento más oportuno para preguntártelo, pero no se.
Ainhoa- mi madre está feliz, y en mis 16 años de vida nunca le había visto así. No me ha educado para ser una niñata egoísta... Si ella es feliz, yo lo soy.
Paul- Entonces eso significa que no te importa ¿verdad?
Ainhoa- eso es, sed felices. Y cuídamela en Madrid. La voy a echar de menos este mes.
Paul- te prometo que la cuidaré, enserio.
Me limité a mirar al frente, creo que contenta, y por otro lado pensando en todo lo que iba a extrañar a mi madre. Supongo que no tener demasiado acercamiento a ella me ayudaría a no extrañarla tanto, ¿no? Tendría que estar con Zayn un mes en casa, y ya estábamos de vacaciones... Y no se de qué realmente... Creo que había no se que de huelga o no se que de fiesta. Guai. Últimamente Zayn estaba raro, sería la pubertad. Harry estaba distinto, y por fin Niall estaba con Marian., Belinda estaba saliendo con Liam, pues había dejado de interesarse de golpe por Zayn, y eso me pareció mal. Harry había cambiado, como si estuviese enfadado conmigo, o algo así.
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Por fin habíamos llegado a la maldita iglesia de las narices. Yo me coloqué junto a Paul en el altar mientras que éramos el foco de atención de toda la gente, que para mi sorpresa había bastante.
Minutos después llegó mi madre, expectante con ese vestido tan bonito. No se como, pero pude ver en esa sombría iglesia los brillantes ojos de Paul y la felicidad de mi madre, la cual se acercaba a nosotros del brazo de Zayn, que era el padrino, al igual que yo era la madrina. Zayn dio la mano de mi madre a su padre y se colocó junto a mí, sonriéndome.
Pero claro, por muy preciosos que fueran el sermón no dejaba de ser un coñazo. Por pocas me pongo a bailar de felicidad cuando se dieron el "sí quiero", se besaron y podían salir de una vez por todas... Salía de esa enorme y hueca habitación bostezando y todo.
Por fin podíamos ir al banquete, por dios, que poco me gustaban las iglesias, que aburrida me tenían siempre en esos lugares. Luego estaba ese momento en el banquete en el que se te acercaban con un "pero que grande estás" y tu tenías ganas de decirle "¿pero yo te conozco?". Creo que di gracias al cielo cuando pudimos sentarnos a comer tranquilos y felices.

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