Volvía a casa. Mi madre me iba a cuidar y ayudar con el bebé, ya a una semana de nacer. Quería saber como era y que era.
Mi madre me tocaba el pelo mientras yo estaba echa un ovillo en el sofá viendo la televisión.
Mamá- ¿Cómo te encuentras?
Ainhoa- Bien, estamos bien.- Le sonreí.
El timbre sonó. Seguro que era Erica, que me iba a traer algunas cosas que me dejé en su casa del bebé. Me levanté como pude.
Mamá- No, no, no te muevas, ya voy yo.
Ainhoa- Mamá, tengo una pierna dormida, quiero andar.- me reí. Mi madre me sonrió.
Al final fuimos las dos, yo me adelanté con mi mano izquierda debajo de mi tripa, la cual parecía que si crecía un poco más se iba a caer.
Ainhoa- ¡Vaaaaaa!- grité desde el pasillo para que no volviesen a tocar.
Narra Zayn
Debía hablar con Patricia, mi padre me había dicho que hablara con ella sobre su divorcio que se llevaría a cabo pronto.
Toqué la puerta con los nudillos y miré hacía todos lados. Sentí un "Vaaaa" del pasillo, que me resultó tan familiar que hasta me empecé a poner nervioso.
La puerta se abrió y dejó ver a una chica sonriente, aunque su sonrisa fue decayendo.
Zayn- ¡Estás aquí!- casi grité viendo a esa pequeña chica que retrocedió cuando me vio adentrándose en la casa. Huía. Entré en la casa sin invitación alguna detrás de la preciosa chica que había entrado. Patricia se volvió blanca cuando me vio.
Ainhoa estaba en un rincón del salón, asustada, con algo similar a la depresión.
Patricia- Zayn, tienes que irte.- me musitó.
Zayn- ¿Qué? ¡No! No me voy a ir. La he encontrado.- seguía sonriendo a pesar de que no comprendía nada.
Ainhoa- Ve-vete.- susurró la preciosa chica que estaba de espaldas a mí. Comencé a caminar hacía ella.- ¡No te acerques! ¡Vete!- me gritó cuando me vio de reojo.
Zayn- Ainhoa, no me hagas esto, tú... Si me importas, muchísimo.- dije viendo su enorme rechazo hacía mí.
Ella estaba llorando, no quería que llorase.
Ainhoa- Por favor, mamá, que se vaya. Yo... No quiero verlo, por favor.- musitó mientras sollozaba.
Patricia me cogió del brazo pero yo me aparté y seguí caminando hacía la pequeñísima Ainhoa de no más de 150 cm. Cuando estuve a menos de medio metro de ella le toqué el brazo y lo apartó. Se fue hasta la otra punta de la habitación.
Mi boca se empezó a abrir a medida que le miraba su pequeño cuerpo. Ella... Tenía una barriga enorme... Ella... Estaba embarazada.
Zayn- ¿Estás embarazada?- dije mientras estaba en estado de shock.
Patricia- No, son gases.- se rió. Ainhoa la miró mal, reprochando el chiste en estos momentos.
Zayn- Yo... Estaba dolido cuando peleamos, no quise decir que no me importabas, por que sabes que no es cierto, que si me importas.- le dije mientras iba acercándome. Vi los labios de Patricia en una frase "Síguela, yo te ayudo". No supe muy bien a que se refería, pero en cuanto me acerqué ella salió disparada escaleras arriba yo la seguí igual de rápido. Había entrado a su cuarto, y antes de cerrar la puerta de un portazo yo ya estaba dentro. Se sintió un "Click" de parte del cerrojo y Ainhoa abrió los ojos dirigiéndose hacía la puerta. Empezó a agitar el pomo que no cedía, estábamos encerrados.
Patricia- Hija, la puerta se ha quedado atrancada.- dijo Patricia desde el otro lado de la puerta.
Ainhoa- Mamá, por favor, ábreme, llama a un cerrajero o algo, rápido, no quiero estar aquí.
Patricia- Acabo de llamar, vendrán como en dos horas, están un poco ocupados ahora.
Ainhoa- Mamá, no me digas eso, por favor.
Patricia- Bueno, que me voy a poner una lavadora, si necesitáis algo llamadme.
Ainhoa- ¿Qué? ¡Mamá! - dijo bufando.
Por fin estábamos solos.
lunes, 17 de junio de 2013
domingo, 16 de junio de 2013
Capítulo 43.
Faltaban solo dos cortas semanas para que mi bebé saliera de mi enorme tripa, la cual a penas me dejaba caminar por su enorme tamaño.
Había estado pensando, que quizás, podía contarle a mamá y no sé, ir a visitar o algo para contarle de mí.
Erica- ¿Y por qué no te llevo hoy? Te vendrá bien que te apoye cuando sea el parto, tía.
Ainhoa- ¿Y sí... No quiere verme? ¿Y si al saber que... Estoy embarazada no quiere volver a saber de mí como hizo mi abuela?- dije mientras mis ojos empezaban a llenarse de lagrimas.
Erica- Precisamente por que ella sabe lo mucho que duele que tus padres te den la espalda ella no lo hará. ¿Vale? Tu madre te va a apoyar... Ya sabes que, aunque me sea duro hacerlo, me tendré que ir a la universidad en algunos días y... Te voy a echar de menos.
Ainhoa- Me habría gustado ir contigo, hermana, yo también te echaré de menos.- dije mientras, ahora sí, comenzaba a llorar a lágrima viva y Erica me seguía.
****
Erica estaba aparcando justo delante de mi antigua casa. Yo estaba a punto de comerme las uñas. Salí del coche a duras penas y empecé a caminar de una manera ridícula debido a mi gran tripa. No podía juntar las piernas y me sentía estúpida. A parte de que iba arrastrándome por que no podía ni con mi cuerpo. Erica me dio la mano y tiró de mi hasta la puerta.
Erica- Cielo, me voy y os dejo solas. Luego te recojo a las diez, ¿Te parece bien?- asentí nerviosa.- Cualquier cosa me llamas y me tienes aquí en cinco segundo.
Ainhoa- Muchas gracias Eri.- dije dándole un abrazo como podía teniendo a mi tripa de por medio.
Erica- Buena suerte cariño.- besó mi frente y desapareció con el coche.
Saqué valor de donde pude y toqué el timbre, retirando velozmente la mano. Empecé a mirar a todos lados, pensando en que le diría a mamá, en que me diría ella... Cuando la puerta se abrió, dejando ver a mi madre, más delgada, con su pelo suelto ondulado, más guapa que cuando la dejé.
Centró su mirada en mí reconociéndome, a medida que me miraba la tripa su boca se abría cada vez más.
Ainhoa- Hola mamá- casi susurré para romper este silencio incómodo.
Mamá- Ainhoa, tú...- dijo mientras seguía mirando mi tripa.
Ainhoa- Siento no habértelo contado pero... Tenía miedo.- dije mientras movía las manos.
Mamá- ¿Miedo? ¿De qué?
Ainhoa- De que me echaras de casa como te hicieron a ti, de que me quitaran a mi hijo...- dije mientras en la última frase me creaba un nudo en la garganta.
Mamá- Cariño, yo nunca te haría eso... - dijo mientras me abrazaba estrategicamente y yo le correspondía a su abrazo.- Anda pasa, tienes mucho que contarme.
Me cogió de la mano viendo mi dificultad al andar y me guió hasta el sofá, sentándose a mi lado. Había cambiado los muebles.
Mamá- Deberías habérmelo dicho... Yo te hubiese apoyado cielo.
Ainhoa- Pero no podía quedarme en esta casa mamá... Estaba demasiado lejos de lo que me hizo irme.
Mamá- ¿Y qué hizo que te fueras?
Ainhoa- Yo... Tenía novio y... Lo quería, muchísimo... Nos enfadamos y... Me dijo que yo no le importaba. Cuando me enteré de que estaba embarazada preferí no decírselo... ¿Si yo no le importaba, le iba a importar su hijo?- dije mientras sentía ganas de llorar y jugaba con mis dedos.
Mamá- ¿Quién es ese imbécil?
Ainhoa- Mamá...-dije negando con la cabeza.
Mamá- Está bien, no hace falta que le lo digas hija... Y ¿de cuanto estás?
Ainhoa- De ocho meses y medio.
Mamá- Poquito para ser abuela... Y ¿qué es?
Ainhoa- No lo sé... Quiero que sea sorpresa.
Mamá- Y, ¿has pensado nombres?
Y tanto que si había pensado, ya estaban decididos.
Ainhoa- Sí, ya están decididos.
Mamá- ¿Cuales son?
Ainhoa- Si es una niña, creo que le pondré Daniella.
Mamá- ¿Y si es un niño?
Ainhoa- Si es un niño, se llamará...- suspiré y lo solté de golpe, cuanto más te lo piensas es peor- Zayn.
Mamá- Oh, que bonito, le vas a poner como su tío.
Si, claro, como su tío- pensé.
Mamá- Luego lo llamaré para decirle que puede que tenga un sobrinito que se llame como él.
Ainhoa- No, mamá, por favor, no le llames. No le hables de mí, ni que me has visto, nada, y menos que estoy embarazada, por favor.- a raíz de que hablaba se empezó a poner blanca. Creo que había logrado entender todo.
Mamá- Ainhoa... ¿Zayn era... tu novio, el... padre?- dijo mientras se atragantaba con algo que parecía ser su propia saliva.
Suspiré, el que calla otorga.
Mamá- Por eso no podía estar aquí, por que él vivía contigo, en la misma casa... Por eso tenías novio a pesar de que no salías...
Muy lista mamá- pensé irónicamente.
Ainhoa- Todo... Empezó como un juego.
Mamá- Explícame eso.
Ainhoa- Es largo de contar.
Mamá- Tengo todo el tiempo del mundo.
Suspiré resignada mientras pensaba momentáneamente como ordenar cada uno de los sucesos entre Zayn y yo.
Ainhoa- Al principio, cuando volví de España con Erica, Zayn me calló muy mal... Me parecía un niñato estúpido y engreído que iba por la calle pensando que todas las chicas se derretían a su paso. Un par de días después empezamos ha hablar, me habló de su madre, de como se sentía, y se puede decir que nos hicimos amigos. Érica empezó a irse con las chonis del instituto por que Zayn le dijo que yo le gustaba y a Erica le gustaba Zayn... Yo no sabía por que Erica me había dejado tirada después de tantos años. Zayn me hacía compañía y me sentía mejor con él a medida que pasaban los días. Un día... Me besó. Yo me quedé muy pillada, confundida. Cada vez que pensaba en él la única cosa que se me pasaba por la mente era la palabra hermanastros. Después... Me dijo que le gustaba, que quería una oportunidad, que estaba celoso de un amigo nuestro al que le gustaba y el que coqueteaba conmigo. Yo... No le quería, pero todos los días me pedía lo mismo e idee un plan para que pudiésemos terminar con esto. Yo... Empecé a salir con él por pena, por que me dejase en paz. Me puse de límite un mes, y cuando llegué a ese día no fui capaz de dejarle. Me gustaba, ya no me importaba que fuese dos años mayor o que nuestros padres estuvieran casados... ¡Ni siquiera que íbamos a tener un hermano en común! Pero... En los últimos meses que estuve en casa, el salía todas las tardes, me dejaba sola y no me quería decir donde iba. Sentía que me estaba engañando, y yo me sentía tan estúpida... Aun sin saber que estaba embarazada, me sentía muy mal. Un día quedamos Louis, Liam, Niall, Harry, Erica, Zayn, las chicas y yo en el parque. Harry empezó a tirarme los tejos y Zayn soltó que estábamos saliendo. Harry se enfadó y comenzó a empujar a Zayn, yo... Estaba asustada de que le pasase algo y negué que salíamos. A él... Le sentó mal y yo decidí venirme a la casa. Eri me acompañó y ya en casa nos enteramos de que estaba embarazada. No sabía que pensar... Solo tenía dieciséis años, ni siquiera había cumplido los diecisiete. Tenía un futuro, pero en segundos todo se esfumó. Yo... No podía hacerle daño a mi bebé, en solo un minuto ya habría dado mi vida por él, lo amaba... Pensaba contárselo a Zayn. Cuando él llegó a casa, Eri se fue. Zayn... Me empezó a decir que por que había dicho que nunca saldría con él, que... Yo ya no le importaba. Subí, recogí mis cosas y me fui delante de sus narices. Yo... He estado en la casa del centro de Eri, sus padres se han portado muy bien conmigo. He estado trabajando hasta los siete meses para no tocar el dinero de la universidad... Yo quiero darle un futuro a mi hijo.- no me había dado cuenta, pero estaba llorando. Mi cara estaba empapada. Mi madre me abrazó, la necesitaba.
Mamá- Todo va estar bien, ¿vale? Aquí tienes a tu madre. Tú no estás sola.
No estoy sola.
Había estado pensando, que quizás, podía contarle a mamá y no sé, ir a visitar o algo para contarle de mí.
Erica- ¿Y por qué no te llevo hoy? Te vendrá bien que te apoye cuando sea el parto, tía.
Ainhoa- ¿Y sí... No quiere verme? ¿Y si al saber que... Estoy embarazada no quiere volver a saber de mí como hizo mi abuela?- dije mientras mis ojos empezaban a llenarse de lagrimas.
Erica- Precisamente por que ella sabe lo mucho que duele que tus padres te den la espalda ella no lo hará. ¿Vale? Tu madre te va a apoyar... Ya sabes que, aunque me sea duro hacerlo, me tendré que ir a la universidad en algunos días y... Te voy a echar de menos.
Ainhoa- Me habría gustado ir contigo, hermana, yo también te echaré de menos.- dije mientras, ahora sí, comenzaba a llorar a lágrima viva y Erica me seguía.
****
Erica estaba aparcando justo delante de mi antigua casa. Yo estaba a punto de comerme las uñas. Salí del coche a duras penas y empecé a caminar de una manera ridícula debido a mi gran tripa. No podía juntar las piernas y me sentía estúpida. A parte de que iba arrastrándome por que no podía ni con mi cuerpo. Erica me dio la mano y tiró de mi hasta la puerta.
Erica- Cielo, me voy y os dejo solas. Luego te recojo a las diez, ¿Te parece bien?- asentí nerviosa.- Cualquier cosa me llamas y me tienes aquí en cinco segundo.
Ainhoa- Muchas gracias Eri.- dije dándole un abrazo como podía teniendo a mi tripa de por medio.
Erica- Buena suerte cariño.- besó mi frente y desapareció con el coche.
Saqué valor de donde pude y toqué el timbre, retirando velozmente la mano. Empecé a mirar a todos lados, pensando en que le diría a mamá, en que me diría ella... Cuando la puerta se abrió, dejando ver a mi madre, más delgada, con su pelo suelto ondulado, más guapa que cuando la dejé.
Centró su mirada en mí reconociéndome, a medida que me miraba la tripa su boca se abría cada vez más.
Ainhoa- Hola mamá- casi susurré para romper este silencio incómodo.
Mamá- Ainhoa, tú...- dijo mientras seguía mirando mi tripa.
Ainhoa- Siento no habértelo contado pero... Tenía miedo.- dije mientras movía las manos.
Mamá- ¿Miedo? ¿De qué?
Ainhoa- De que me echaras de casa como te hicieron a ti, de que me quitaran a mi hijo...- dije mientras en la última frase me creaba un nudo en la garganta.
Mamá- Cariño, yo nunca te haría eso... - dijo mientras me abrazaba estrategicamente y yo le correspondía a su abrazo.- Anda pasa, tienes mucho que contarme.
Me cogió de la mano viendo mi dificultad al andar y me guió hasta el sofá, sentándose a mi lado. Había cambiado los muebles.
Mamá- Deberías habérmelo dicho... Yo te hubiese apoyado cielo.
Ainhoa- Pero no podía quedarme en esta casa mamá... Estaba demasiado lejos de lo que me hizo irme.
Mamá- ¿Y qué hizo que te fueras?
Ainhoa- Yo... Tenía novio y... Lo quería, muchísimo... Nos enfadamos y... Me dijo que yo no le importaba. Cuando me enteré de que estaba embarazada preferí no decírselo... ¿Si yo no le importaba, le iba a importar su hijo?- dije mientras sentía ganas de llorar y jugaba con mis dedos.
Mamá- ¿Quién es ese imbécil?
Ainhoa- Mamá...-dije negando con la cabeza.
Mamá- Está bien, no hace falta que le lo digas hija... Y ¿de cuanto estás?
Ainhoa- De ocho meses y medio.
Mamá- Poquito para ser abuela... Y ¿qué es?
Ainhoa- No lo sé... Quiero que sea sorpresa.
Mamá- Y, ¿has pensado nombres?
Y tanto que si había pensado, ya estaban decididos.
Ainhoa- Sí, ya están decididos.
Mamá- ¿Cuales son?
Ainhoa- Si es una niña, creo que le pondré Daniella.
Mamá- ¿Y si es un niño?
Ainhoa- Si es un niño, se llamará...- suspiré y lo solté de golpe, cuanto más te lo piensas es peor- Zayn.
Mamá- Oh, que bonito, le vas a poner como su tío.
Si, claro, como su tío- pensé.
Mamá- Luego lo llamaré para decirle que puede que tenga un sobrinito que se llame como él.
Ainhoa- No, mamá, por favor, no le llames. No le hables de mí, ni que me has visto, nada, y menos que estoy embarazada, por favor.- a raíz de que hablaba se empezó a poner blanca. Creo que había logrado entender todo.
Mamá- Ainhoa... ¿Zayn era... tu novio, el... padre?- dijo mientras se atragantaba con algo que parecía ser su propia saliva.
Suspiré, el que calla otorga.
Mamá- Por eso no podía estar aquí, por que él vivía contigo, en la misma casa... Por eso tenías novio a pesar de que no salías...
Muy lista mamá- pensé irónicamente.
Ainhoa- Todo... Empezó como un juego.
Mamá- Explícame eso.
Ainhoa- Es largo de contar.
Mamá- Tengo todo el tiempo del mundo.
Suspiré resignada mientras pensaba momentáneamente como ordenar cada uno de los sucesos entre Zayn y yo.
Ainhoa- Al principio, cuando volví de España con Erica, Zayn me calló muy mal... Me parecía un niñato estúpido y engreído que iba por la calle pensando que todas las chicas se derretían a su paso. Un par de días después empezamos ha hablar, me habló de su madre, de como se sentía, y se puede decir que nos hicimos amigos. Érica empezó a irse con las chonis del instituto por que Zayn le dijo que yo le gustaba y a Erica le gustaba Zayn... Yo no sabía por que Erica me había dejado tirada después de tantos años. Zayn me hacía compañía y me sentía mejor con él a medida que pasaban los días. Un día... Me besó. Yo me quedé muy pillada, confundida. Cada vez que pensaba en él la única cosa que se me pasaba por la mente era la palabra hermanastros. Después... Me dijo que le gustaba, que quería una oportunidad, que estaba celoso de un amigo nuestro al que le gustaba y el que coqueteaba conmigo. Yo... No le quería, pero todos los días me pedía lo mismo e idee un plan para que pudiésemos terminar con esto. Yo... Empecé a salir con él por pena, por que me dejase en paz. Me puse de límite un mes, y cuando llegué a ese día no fui capaz de dejarle. Me gustaba, ya no me importaba que fuese dos años mayor o que nuestros padres estuvieran casados... ¡Ni siquiera que íbamos a tener un hermano en común! Pero... En los últimos meses que estuve en casa, el salía todas las tardes, me dejaba sola y no me quería decir donde iba. Sentía que me estaba engañando, y yo me sentía tan estúpida... Aun sin saber que estaba embarazada, me sentía muy mal. Un día quedamos Louis, Liam, Niall, Harry, Erica, Zayn, las chicas y yo en el parque. Harry empezó a tirarme los tejos y Zayn soltó que estábamos saliendo. Harry se enfadó y comenzó a empujar a Zayn, yo... Estaba asustada de que le pasase algo y negué que salíamos. A él... Le sentó mal y yo decidí venirme a la casa. Eri me acompañó y ya en casa nos enteramos de que estaba embarazada. No sabía que pensar... Solo tenía dieciséis años, ni siquiera había cumplido los diecisiete. Tenía un futuro, pero en segundos todo se esfumó. Yo... No podía hacerle daño a mi bebé, en solo un minuto ya habría dado mi vida por él, lo amaba... Pensaba contárselo a Zayn. Cuando él llegó a casa, Eri se fue. Zayn... Me empezó a decir que por que había dicho que nunca saldría con él, que... Yo ya no le importaba. Subí, recogí mis cosas y me fui delante de sus narices. Yo... He estado en la casa del centro de Eri, sus padres se han portado muy bien conmigo. He estado trabajando hasta los siete meses para no tocar el dinero de la universidad... Yo quiero darle un futuro a mi hijo.- no me había dado cuenta, pero estaba llorando. Mi cara estaba empapada. Mi madre me abrazó, la necesitaba.
Mamá- Todo va estar bien, ¿vale? Aquí tienes a tu madre. Tú no estás sola.
No estoy sola.
Capítulo 42
Hacía ya como unos cinco meses que me había ido de casa. Mi barriga ya estaba enorme, ya de 8 meses. Mamá hablaba conmigo por cartas, me contó que mi hermanito había muerto cuando mi madre se cayó por las escaleras de la casa, que lo había dejado con Paul y que se había ido a EEUU. Se había ido.
Erica vivía conmigo ya que en cualquier momento podía presentarse el parto.
****
No me imaginaba como podía agradecerle a Erica y a sus padres todo lo que hacía por mí.
Había estado trabajando hasta los siete meses de secretaria en una oficina, y ya había tenido que pedir la baja para centrarme completamente en mi bebé. No tenía ni la menor idea de que era, ya que no era visible. No me gustaban las sorpresas, las odiaba.
Erica- ¿Cómo le pondrás?- preguntó mientras yo miraba la televisión con mi mano derecha apoyada en mi barriga sintiendo las patadas que me estaba dando mi hijo o hija.
Ainhoa- No lo sé...
Erica- ¿Si es niña?
Ainhoa- Creo que María o Daniella.
Erica- ¿Y si es niño?
Ainhoa- Yo... No lo sé. - me encogí de hombros.
Erica- ¿ Zayn verdad?
Ainhoa- Yo...
Erica- Tía, habla con él. Te quiere.
Ainhoa- Yo... No le importo, me lo dijo bien claro y... Paso de sufrir de nuevo.
Erica- Tía, si le importas, y lo suficiente para negarse a irse a EEUU con sus padres, para ganarse la vida solo y para estar malviviendo en un piso compartido con otros cuatro tíos por el simple echo de buscarte.
Ainhoa- No se que dices pero...
Erica- Te está buscando, lleva meses buscándote. Se opuso a su padre y está viviendo en un piso medio en ruinas con otros cuatro tíos que está pagando a base de pasarse el día trabajando. Te echa de menos.
Ainhoa- Me da igual, ahora... Él no me importa.
Erica- Es un chiste, ¿verdad? Hermana, otra cosa no sabré, pero si a Zayn le pasa algo tu te mueres.
Ainhoa- Eso... No es verdad. - tragué saliva.
Erica- Bueno, como tú digas.
Pero, ¿realmente no me importaba?
Erica vivía conmigo ya que en cualquier momento podía presentarse el parto.
****
No me imaginaba como podía agradecerle a Erica y a sus padres todo lo que hacía por mí.
Había estado trabajando hasta los siete meses de secretaria en una oficina, y ya había tenido que pedir la baja para centrarme completamente en mi bebé. No tenía ni la menor idea de que era, ya que no era visible. No me gustaban las sorpresas, las odiaba.
Erica- ¿Cómo le pondrás?- preguntó mientras yo miraba la televisión con mi mano derecha apoyada en mi barriga sintiendo las patadas que me estaba dando mi hijo o hija.
Ainhoa- No lo sé...
Erica- ¿Si es niña?
Ainhoa- Creo que María o Daniella.
Erica- ¿Y si es niño?
Ainhoa- Yo... No lo sé. - me encogí de hombros.
Erica- ¿ Zayn verdad?
Ainhoa- Yo...
Erica- Tía, habla con él. Te quiere.
Ainhoa- Yo... No le importo, me lo dijo bien claro y... Paso de sufrir de nuevo.
Erica- Tía, si le importas, y lo suficiente para negarse a irse a EEUU con sus padres, para ganarse la vida solo y para estar malviviendo en un piso compartido con otros cuatro tíos por el simple echo de buscarte.
Ainhoa- No se que dices pero...
Erica- Te está buscando, lleva meses buscándote. Se opuso a su padre y está viviendo en un piso medio en ruinas con otros cuatro tíos que está pagando a base de pasarse el día trabajando. Te echa de menos.
Ainhoa- Me da igual, ahora... Él no me importa.
Erica- Es un chiste, ¿verdad? Hermana, otra cosa no sabré, pero si a Zayn le pasa algo tu te mueres.
Ainhoa- Eso... No es verdad. - tragué saliva.
Erica- Bueno, como tú digas.
Pero, ¿realmente no me importaba?
Capítulo 41.
La frase de Zayn me resonaba en la cabeza, "Ya no me importas". Pero no me podía permitir seguir llorando, tenía que ser fuerte y ir hacía delante. Ahora tenía otra razón por la que vivir.
Los padres de Erica se ofrecieron amablemente a prestarme su casa en el centro de Londres mientras solucionaba mis problemas. Erica me ayudó a preparar la casa y a colocar ropa.
Erica- Puedes quedarte el tiempo que quieras hermana. Eso sí, debes hablar con tu madre, tiene que saber que estás bien.
Ainhoa- Eri, no quiero volver, no quiero hablar con nadie de esa casa.
Erica- Cielo, te entiendo, pero tu madre debe saber que te encuentras bien.- Dijo Eri pensativa- ¡Ya se! Puedes hablarle por cartas, contarle cosas, y yo se las puedo llevar.
Ainhoa- ¿En serio me haría ese favor?- mi amiga asintió- Gracias Eri.
Erica- No se dan, para eso estamos las amigas.- me sonrió- Hermana, ¿Lo... vas a tener?
Ainhoa- Es mi hijo, no le negaría la vida por nada del mundo. Ni mi madre me la negó estando en peores condiciones que yo.
Erica- Así se habla ¡Esa es mi hermana!- esbozó una sonrisa - Mi tio es ginecólogo, te puede revisar cuando tu quieras sin la necesidad de que vaya tu madre.
****
Me encontraba sentada en el salón sin saber que decirle a mi madre, sin saber que decirle para explicarle mi marcha. ¿Sufriría mucho? Si que lo haría. Pero ahora tenía a Paul y a mi nuevo hermano o hermana. Tendría apoyo. Yo tenía a Erica y a mi bebé, y con ellos lo tenía todo.
¿Sería niño o niña? ¿Se parecería a mí o a él? Mil cosas se pasaban por mi mente mientras empezaba a mirar el papel en blanco.
NARRA MAMÁ
Estaba preocupada por Ainhoa. Ella nunca había tardado tanto en venir a casa. Ni Paul ni Zayn sabía donde se encontraba mi pequeña.
El timbre sonó, dejando que se expandiese por el ambiente la pegadiza melodía.
Ande lentamente hasta la puerta y después de abrir la puerta pude ver a la familiar chica, Erica.
Patricia- ¡Erica! ¿Sabes dónde está Ainhoa?- dije intentando sonar lo más normal posible- ¿Viene ya? ¿Le pasó algo?
Erica- Patricia... Ainhoa no va ha venir.- dijo mirando hacía el suelo.
Patricia- ¿Cómo que no va a venir?
Erica- Ella... Me dio esta carta para ti. Puedes contestarle, yo vengo a recoger tu contestación para entregársela mañana por la mañana.- dijo mientras me tendía una hoja de papel.
La cogí con dificultad, por el shock que estaba sufriendo, y sin decir nada Erica se fue cerrando la puerta con el mayor sigilo posible. No podía moverme, estaba anclada al recibidor, no podía digerir las palabras que acababa de escuchar. Sentí una mano en mi hombro y me giré de golpe como auto reflejo para ver a mi hijastro.
Zayn- Patricia, ¿Quién era? ¿Estás bien? Te veo muy pálida.- preguntó el chico preocupado.
Patricia- E... Era Erica. Ainhoa... Ainhoa... -dije mientras se me escapaban un par de lagrimas- No va ha volver.
Zayn- Co...Como que no va a volver...- los ojos del chico también se cristalizaron.
Patricia- Se ha ido.
****
Quería esperar a estar sola y calmada para leer la carta de mi hija, tan sola y calmada como me encontraba ahora.
"Hola mamá,
bueno, Eri ya te habrá dicho que no voy a volver, ¿no? Al menos no por ahora. Yo... Solo te pido que respetes mi decisión de irme, por que saber perfectamente que yo no me iría por gusto, y por que sabes que tengo una muy buena razón de por que mi marcha. Y también sabes que no te la diré, no ahora, tal vez en unos meses... O en unos años... Lo que tarde en olvidar.
Sabes que nunca he sido la típica niña malcriada que hace esto por atención, que nunca he tenido esa oportunidad. Por eso ahora debes confiar en mí. He sufrido mucho, y si estoy en casa sufriré más. Quiero alejarme de mi anterior vida por un tiempo, y puede que con el tiempo olvide y pueda volver. Quizás te lleves una sorpresa y me veas más cambiada de lo normal.
La cosas es, que por favor mamá, no me busques. Déjame liberarme de este dolor que llevo en mi corazón. He cogido todos mis ahorros, todos. Voy a necesitarlos, y no exactamente para la universidad, a la cual por cierto no asistiré. Y tengo una buena razón, la cual, tampoco, no te pienso decir.
Tienes que saber que te quiero, que aunque por la falta de un padre en mi vida no hayamos tenido demasiado roce como el resto de chicas adolescentes, te quiero, eres mi madre y te agradezco que te hayas sacrificado tanto por mí.
Sabes que gracias a ti siempre he sido muy independiente y podré apañármelas solas también esta vez. Confía en mi como lo has echo siempre, por favor mamá. Regresaré.
Con amor, Ainhoa."
Los padres de Erica se ofrecieron amablemente a prestarme su casa en el centro de Londres mientras solucionaba mis problemas. Erica me ayudó a preparar la casa y a colocar ropa.
Erica- Puedes quedarte el tiempo que quieras hermana. Eso sí, debes hablar con tu madre, tiene que saber que estás bien.
Ainhoa- Eri, no quiero volver, no quiero hablar con nadie de esa casa.
Erica- Cielo, te entiendo, pero tu madre debe saber que te encuentras bien.- Dijo Eri pensativa- ¡Ya se! Puedes hablarle por cartas, contarle cosas, y yo se las puedo llevar.
Ainhoa- ¿En serio me haría ese favor?- mi amiga asintió- Gracias Eri.
Erica- No se dan, para eso estamos las amigas.- me sonrió- Hermana, ¿Lo... vas a tener?
Ainhoa- Es mi hijo, no le negaría la vida por nada del mundo. Ni mi madre me la negó estando en peores condiciones que yo.
Erica- Así se habla ¡Esa es mi hermana!- esbozó una sonrisa - Mi tio es ginecólogo, te puede revisar cuando tu quieras sin la necesidad de que vaya tu madre.
****
Me encontraba sentada en el salón sin saber que decirle a mi madre, sin saber que decirle para explicarle mi marcha. ¿Sufriría mucho? Si que lo haría. Pero ahora tenía a Paul y a mi nuevo hermano o hermana. Tendría apoyo. Yo tenía a Erica y a mi bebé, y con ellos lo tenía todo.
¿Sería niño o niña? ¿Se parecería a mí o a él? Mil cosas se pasaban por mi mente mientras empezaba a mirar el papel en blanco.
NARRA MAMÁ
Estaba preocupada por Ainhoa. Ella nunca había tardado tanto en venir a casa. Ni Paul ni Zayn sabía donde se encontraba mi pequeña.
El timbre sonó, dejando que se expandiese por el ambiente la pegadiza melodía.
Ande lentamente hasta la puerta y después de abrir la puerta pude ver a la familiar chica, Erica.
Patricia- ¡Erica! ¿Sabes dónde está Ainhoa?- dije intentando sonar lo más normal posible- ¿Viene ya? ¿Le pasó algo?
Erica- Patricia... Ainhoa no va ha venir.- dijo mirando hacía el suelo.
Patricia- ¿Cómo que no va a venir?
Erica- Ella... Me dio esta carta para ti. Puedes contestarle, yo vengo a recoger tu contestación para entregársela mañana por la mañana.- dijo mientras me tendía una hoja de papel.
La cogí con dificultad, por el shock que estaba sufriendo, y sin decir nada Erica se fue cerrando la puerta con el mayor sigilo posible. No podía moverme, estaba anclada al recibidor, no podía digerir las palabras que acababa de escuchar. Sentí una mano en mi hombro y me giré de golpe como auto reflejo para ver a mi hijastro.
Zayn- Patricia, ¿Quién era? ¿Estás bien? Te veo muy pálida.- preguntó el chico preocupado.
Patricia- E... Era Erica. Ainhoa... Ainhoa... -dije mientras se me escapaban un par de lagrimas- No va ha volver.
Zayn- Co...Como que no va a volver...- los ojos del chico también se cristalizaron.
Patricia- Se ha ido.
****
Quería esperar a estar sola y calmada para leer la carta de mi hija, tan sola y calmada como me encontraba ahora.
"Hola mamá,
bueno, Eri ya te habrá dicho que no voy a volver, ¿no? Al menos no por ahora. Yo... Solo te pido que respetes mi decisión de irme, por que saber perfectamente que yo no me iría por gusto, y por que sabes que tengo una muy buena razón de por que mi marcha. Y también sabes que no te la diré, no ahora, tal vez en unos meses... O en unos años... Lo que tarde en olvidar.
Sabes que nunca he sido la típica niña malcriada que hace esto por atención, que nunca he tenido esa oportunidad. Por eso ahora debes confiar en mí. He sufrido mucho, y si estoy en casa sufriré más. Quiero alejarme de mi anterior vida por un tiempo, y puede que con el tiempo olvide y pueda volver. Quizás te lleves una sorpresa y me veas más cambiada de lo normal.
La cosas es, que por favor mamá, no me busques. Déjame liberarme de este dolor que llevo en mi corazón. He cogido todos mis ahorros, todos. Voy a necesitarlos, y no exactamente para la universidad, a la cual por cierto no asistiré. Y tengo una buena razón, la cual, tampoco, no te pienso decir.
Tienes que saber que te quiero, que aunque por la falta de un padre en mi vida no hayamos tenido demasiado roce como el resto de chicas adolescentes, te quiero, eres mi madre y te agradezco que te hayas sacrificado tanto por mí.
Sabes que gracias a ti siempre he sido muy independiente y podré apañármelas solas también esta vez. Confía en mi como lo has echo siempre, por favor mamá. Regresaré.
Con amor, Ainhoa."
domingo, 2 de junio de 2013
Capítulo 40 :)
Habían sido los peores 10 minutos de mi vida, a parte de los más largos. Me tumbé en el sofá, mareada a la espera de que Erica me dijese que era lo que decían esos pequeños tubos.
Ainhoa- ¿Qué dice?- dije casi comiéndome las uñas.
Erica- Los cinco dan... Positivo.- bufé y hundí mi cabeza en una almohada.
Ainhoa- ¡Mierda, mierda, mierda!- dije casi pegándome cabezazos contra la almohada.
Erica- ¿Qué vas a hacer?
Ainhoa- Antes que nada hablar con Zayn.- a la vez que decía su nombre, la puerta se cerró dando el aviso de que había llegado.
Erica- Bueno, os dejo. Cualquier cosa me llamas o me tienes a dos calles.
Ainhoa- Gracias tía.
Abracé a mi mejor amiga y a la vez que ella salía del salón Zayn entraba. Segundos después se sintió cerrar la puerta más fuerte de lo que Erica quería.
Zayn- ¿Por qué le dijiste eso a los chicos?- me dijo con tono molesto.
Ainhoa- ¿Decirles qué?
Zayn- ¡Oh, vamos! ¡No te hagas la estúpida!
Ainhoa- Vuelve a decirme estúpida y no te vuelvo a dirigir la palabra. Tú nunca me preguntaste si podías decirlo.
Zayn- ¡Oh vamos! Te estabas manoseando con Harry.
Ainhoa- ¿Enserio piensas que yo me voy manoseando con los tíos por ahí? ¡Harry es solo mi amigo!
Zayn- El otro día tu amigo me dijo "Antes de este mes Ainhoa está en mi cama". Quería arrancarle la cabeza.
Ainhoa- ¿Y por eso tienes que tratarme de guarra? ¡Vamos que el que me oculta donde va eres tú!
Zayn- ¿Otra vez con eso? ¡Que no te lo puedo decir joder!
Ainhoa- Entonces si tú me escondes cosas yo puedo estar con Harry cuando quiera.
Zayn- Entonces yo puedo irme con otras chicas.
Ainhoa- Te puedes ir a la mierda Zayn... Eso ya lo haces además.
Zayn- A la mierda te vas tú, yo ya he estado con ella mucho tiempo.
Ainhoa- ¿Sabes qué? Te he estado aguantando demasiado tiempo... Si me ocultas cosas y me tratas así no vale la pena seguir con esto...- Rompí a llorar y subí a mi habitación seguida de Zayn.
Zayn- ¿Me estás dejando?- me preguntó mientras yo cogía mi bolsa de viaje y metía mi ropa, dinero y algunas cosas más.
Ainhoa- Sí.
Zayn- ¿Dónde vas?
Ainhoa- ¿Qué más te dará? Me has mandado a la mierda... Ya no te importa donde vaya imbécil.
Zayn- Es verdad, ya no me importas.
Dicho esto se fue de mi cuarto. Seguí llorando a lágrima tendida. Cogí más dinero de todos mis huchas y mis monederos hasta que cerré la bolsa y fui camino a casa de Erica.
Erica- Tenemos una casa en el centro y a mis padre seguro no los importa dejártela.
Ainhoa- Gracias tía.
"Ya no me importas"
Ainhoa- ¿Qué dice?- dije casi comiéndome las uñas.
Erica- Los cinco dan... Positivo.- bufé y hundí mi cabeza en una almohada.
Ainhoa- ¡Mierda, mierda, mierda!- dije casi pegándome cabezazos contra la almohada.
Erica- ¿Qué vas a hacer?
Ainhoa- Antes que nada hablar con Zayn.- a la vez que decía su nombre, la puerta se cerró dando el aviso de que había llegado.
Erica- Bueno, os dejo. Cualquier cosa me llamas o me tienes a dos calles.
Ainhoa- Gracias tía.
Abracé a mi mejor amiga y a la vez que ella salía del salón Zayn entraba. Segundos después se sintió cerrar la puerta más fuerte de lo que Erica quería.
Zayn- ¿Por qué le dijiste eso a los chicos?- me dijo con tono molesto.
Ainhoa- ¿Decirles qué?
Zayn- ¡Oh, vamos! ¡No te hagas la estúpida!
Ainhoa- Vuelve a decirme estúpida y no te vuelvo a dirigir la palabra. Tú nunca me preguntaste si podías decirlo.
Zayn- ¡Oh vamos! Te estabas manoseando con Harry.
Ainhoa- ¿Enserio piensas que yo me voy manoseando con los tíos por ahí? ¡Harry es solo mi amigo!
Zayn- El otro día tu amigo me dijo "Antes de este mes Ainhoa está en mi cama". Quería arrancarle la cabeza.
Ainhoa- ¿Y por eso tienes que tratarme de guarra? ¡Vamos que el que me oculta donde va eres tú!
Zayn- ¿Otra vez con eso? ¡Que no te lo puedo decir joder!
Ainhoa- Entonces si tú me escondes cosas yo puedo estar con Harry cuando quiera.
Zayn- Entonces yo puedo irme con otras chicas.
Ainhoa- Te puedes ir a la mierda Zayn... Eso ya lo haces además.
Zayn- A la mierda te vas tú, yo ya he estado con ella mucho tiempo.
Ainhoa- ¿Sabes qué? Te he estado aguantando demasiado tiempo... Si me ocultas cosas y me tratas así no vale la pena seguir con esto...- Rompí a llorar y subí a mi habitación seguida de Zayn.
Zayn- ¿Me estás dejando?- me preguntó mientras yo cogía mi bolsa de viaje y metía mi ropa, dinero y algunas cosas más.
Ainhoa- Sí.
Zayn- ¿Dónde vas?
Ainhoa- ¿Qué más te dará? Me has mandado a la mierda... Ya no te importa donde vaya imbécil.
Zayn- Es verdad, ya no me importas.
Dicho esto se fue de mi cuarto. Seguí llorando a lágrima tendida. Cogí más dinero de todos mis huchas y mis monederos hasta que cerré la bolsa y fui camino a casa de Erica.
Erica- Tenemos una casa en el centro y a mis padre seguro no los importa dejártela.
Ainhoa- Gracias tía.
"Ya no me importas"
Capítulo 39 :)
Tardé a penas un segundo en llegar al báter para vomitar.
Erica- ¿Estás bien?- me dijo mientras me lavaba los dientes y escupía el líquido de mi boca.
Ainhoa- Bueno, ya sabes, habré pillado algo en España.
Erica- Tía, ve al médico. ¿Y si es algo malo?
Ainhoa- He estado pensando... Creo que se lo que tengo.
Estos días había estado observándome. Seguía confusa de mi estado de salud hasta que vi un paquete de compresas en mi armario del baño.
Erica- ¿Y qué es lo que tienes según tú?
Ainhoa- Creo que estoy embarazada.- me apoyé en la pared y fui descendiendo hasta sentarme en la pared.
Erica- ¿Qué?
Ainhoa- No tengo la regla desde hace cuatro meses. Vómitos, antojos de comida, sensibilidad, ganas de llorar a todas horas, rayadas múltiples con lo de Zayn todo el día...
Erica parecía que se iba enfadando a la vez que hablaba.
Erica- ¡Ainhoa Taylor Lorent! ¿Pero tú eres gilipichi? ¡Tía! Puede que estés embarazada y estás ahí sentada sin salir de dudas.
Ainhoa- Tengo miedo Erica.
Erica- ¿Miedo?
Ainhoa- Miedo de estar embarazada a los 16 años.
Erica- Lo mejor es que salgas de dudas ya...- parecía que pensaba.- Espérame aquí. Voy a la farmacia y cuanto antes salgas de dudas mejor.
Erica, sin esperar mi respuesta, salió de la habitación camino a la calle. Minutos después volvió más nerviosa que yo. Apenas cruzó el umbral de la puerta metió su mano en una bolsa de plástico y sacó como cuatro o cinco cajas.
Ainhoa- ¿Tantos?- dije cogiendo cinco cajas.
Erica- Tu calla y apunta bien, no creo que tengas suficiente pis para todos.- dijo riéndose nerviosa mientras me empujaba hacía el baño.
Me metí en el baño dispuesta a atinar con los cinco. Empecé a sacar test de las cajitas y seguí las instrucciones al pie de la letra. Cuando terminé, le di las pruebas a Erica, la cual los dejó en la mesa. Había que esperar 10 minutos.
Erica- ¿Estás bien?- me dijo mientras me lavaba los dientes y escupía el líquido de mi boca.
Ainhoa- Bueno, ya sabes, habré pillado algo en España.
Erica- Tía, ve al médico. ¿Y si es algo malo?
Ainhoa- He estado pensando... Creo que se lo que tengo.
Estos días había estado observándome. Seguía confusa de mi estado de salud hasta que vi un paquete de compresas en mi armario del baño.
Erica- ¿Y qué es lo que tienes según tú?
Ainhoa- Creo que estoy embarazada.- me apoyé en la pared y fui descendiendo hasta sentarme en la pared.
Erica- ¿Qué?
Ainhoa- No tengo la regla desde hace cuatro meses. Vómitos, antojos de comida, sensibilidad, ganas de llorar a todas horas, rayadas múltiples con lo de Zayn todo el día...
Erica parecía que se iba enfadando a la vez que hablaba.
Erica- ¡Ainhoa Taylor Lorent! ¿Pero tú eres gilipichi? ¡Tía! Puede que estés embarazada y estás ahí sentada sin salir de dudas.
Ainhoa- Tengo miedo Erica.
Erica- ¿Miedo?
Ainhoa- Miedo de estar embarazada a los 16 años.
Erica- Lo mejor es que salgas de dudas ya...- parecía que pensaba.- Espérame aquí. Voy a la farmacia y cuanto antes salgas de dudas mejor.
Erica, sin esperar mi respuesta, salió de la habitación camino a la calle. Minutos después volvió más nerviosa que yo. Apenas cruzó el umbral de la puerta metió su mano en una bolsa de plástico y sacó como cuatro o cinco cajas.
Ainhoa- ¿Tantos?- dije cogiendo cinco cajas.
Erica- Tu calla y apunta bien, no creo que tengas suficiente pis para todos.- dijo riéndose nerviosa mientras me empujaba hacía el baño.
Me metí en el baño dispuesta a atinar con los cinco. Empecé a sacar test de las cajitas y seguí las instrucciones al pie de la letra. Cuando terminé, le di las pruebas a Erica, la cual los dejó en la mesa. Había que esperar 10 minutos.
Capítulo 38 :)
Caminábamos hacía el parque, que se encontraba al final de mi calle. Erica casi tiraba de mí. Por fin, minutos después, llegamos pudiendo distinguir cinco figuras masculinas, entre ellas, la de Zayn. Genial, no iba a hablar con él de todos modos. Que más dará...
Harry- Hola preciosa.- me dijo el rulos mientras venía a abrazarme. Vi los puños de Zayn apretarse cuando le correspondí al abrazo.
Me acerqué al resto de los chicos, menos a Zayn, y los besé en sus mejillas y los abracé en modo de saludo.
Niall- Creo que te veo más alta pequeñaja.- dijo Niall mirándome de arriba abajo.
Zayn- ¿Sabéis qué?- dijo Zayn como si se le hubiese ocurrido una idea. Cruzó el metro que nos separaba y me pasó el brazo por la cintura.- Ainhoa y yo estamos saliendo juntos.- no me lo esperaba, tan siquiera me moví de ahí de lo pillada que me dejó por la situación.
Harry- ¿Qué?- parecía que se le había aparecido algo. Estaba totalmente blanco.
Zayn- Pronto cumpliremos seis meses de estar juntos.- se le veía tan feliz.
Harry- ¿Seis meses?- vi los puños de Harry cerrarse con fuerza.
Zayn- ¿Qué te ocurre Harry?
Harry- ¿Y eres capaz de preguntarme que demonio me pasa?- estaba enfadado.
Zayn- No entiendo.- su cara era confusa.
Harry- ¿Qué no entiendes qué? ¡Mierda, sabías que me gustaba desde que la vi y vas y me haces esto!- empezó a caminar hacía Zayn y lo comenzó a empujar.
Me asusté tanto, que entre el miedo de que se peleasen y mi enorme cabreo hacía Zayn grité:
Ainhoa- ¡Es una maldita broma! ¡Nunca saldría con Zayn! ¿Cómo le habéis podido creer?
La situación se calmó, Harry se rió sintiéndose un estúpido, los chicos se rieron con él, Erica se quedó sin habla por lo que había dicho y a Zayn se le entristeció la cara.
Ainhoa- Debo irme, me siento algo mal.
Me despedí de todos y Erica se ofreció a compañarme, ya que mi madre y Paul estaban de visita al ginecólogo o algo así, y a mi no me gustaba estar sola.
Erica- Te has pasado un poco tía.
Ainhoa- No quería que se peleasen... Además, ¿a quién le ha preguntado si se los podía contar?- ella asintió en modo de darme la razón.
Erica- ¿Cómo has visto su cara?
Ainhoa- Blanc...- una nausea terrible no me dejó terminar mi frase.
En menos de un segundo estaba vomitando en el báter.
Harry- Hola preciosa.- me dijo el rulos mientras venía a abrazarme. Vi los puños de Zayn apretarse cuando le correspondí al abrazo.
Me acerqué al resto de los chicos, menos a Zayn, y los besé en sus mejillas y los abracé en modo de saludo.
Niall- Creo que te veo más alta pequeñaja.- dijo Niall mirándome de arriba abajo.
Zayn- ¿Sabéis qué?- dijo Zayn como si se le hubiese ocurrido una idea. Cruzó el metro que nos separaba y me pasó el brazo por la cintura.- Ainhoa y yo estamos saliendo juntos.- no me lo esperaba, tan siquiera me moví de ahí de lo pillada que me dejó por la situación.
Harry- ¿Qué?- parecía que se le había aparecido algo. Estaba totalmente blanco.
Zayn- Pronto cumpliremos seis meses de estar juntos.- se le veía tan feliz.
Harry- ¿Seis meses?- vi los puños de Harry cerrarse con fuerza.
Zayn- ¿Qué te ocurre Harry?
Harry- ¿Y eres capaz de preguntarme que demonio me pasa?- estaba enfadado.
Zayn- No entiendo.- su cara era confusa.
Harry- ¿Qué no entiendes qué? ¡Mierda, sabías que me gustaba desde que la vi y vas y me haces esto!- empezó a caminar hacía Zayn y lo comenzó a empujar.
Me asusté tanto, que entre el miedo de que se peleasen y mi enorme cabreo hacía Zayn grité:
Ainhoa- ¡Es una maldita broma! ¡Nunca saldría con Zayn! ¿Cómo le habéis podido creer?
La situación se calmó, Harry se rió sintiéndose un estúpido, los chicos se rieron con él, Erica se quedó sin habla por lo que había dicho y a Zayn se le entristeció la cara.
Ainhoa- Debo irme, me siento algo mal.
Me despedí de todos y Erica se ofreció a compañarme, ya que mi madre y Paul estaban de visita al ginecólogo o algo así, y a mi no me gustaba estar sola.
Erica- Te has pasado un poco tía.
Ainhoa- No quería que se peleasen... Además, ¿a quién le ha preguntado si se los podía contar?- ella asintió en modo de darme la razón.
Erica- ¿Cómo has visto su cara?
Ainhoa- Blanc...- una nausea terrible no me dejó terminar mi frase.
En menos de un segundo estaba vomitando en el báter.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)