NARRA AINHOA
No quería estar ahí, quería huir de allí, pero no podía por que la dichosa puerta se había atrancado y había que esperar horas.
Estaba nerviosa, solo daba vueltas por todo mi cuarto y Zayn me miraba, a mi y a mi tripa. Me detuve ante la ventana y empecé a mirar por ella. Los coches pasaban rápidamente por la carretera. Me senté en el pollete acolchado de la ventana y flexioné las piernas lo que mi tripa me permitió. Vi a Zayn venir con la silla de mi escritorio y se sentó a mi lado.
Zayn- Hola- dijo mientras me rozaba la mano. Yo ni me giré y seguí mirando a la ventana.- ¿Puedes dejar de ser una inmadura y hablar conmigo?- eso si que me hizo mirarle mal.
Ainhoa- Yo no soy inmadura, no sabes lo que he tenido que pasar estos meses para poder vivir y que mi hijo tenga comida cuando nazca.- solté casi en un susurro.
Zayn- No, no lo sé, ¿me lo cuentas?-dijo esperanzado.
Ainhoa- ¿Para qué? ¿Si a ti no te importa? Ya sabes, "Ya no me importas"- susurré lo último intentando imitar su voz.
Zayn- Preciosa, no sabes cuanto me he arrepentido de haberte dicho... Nunca me gustó mentir, y ese día lo hice y con lo más precioso que hay. - me sonrió- ¿No importarme? ¿Tú? ¿Crees que si no me importaras habría estado buscándote casi siete meses? Podría haber decidido olvidarte e irme con mi familia a USA. Pero me quedé, te he estado buscándote.
Ainhoa- ¿Y querías encontrarme para llamarme inmadura?
Zayn- Deja de esforzarte por que no vamos a pelear.- seguía sonriendo.
Ainhoa- Yo no quiero pelear, no puedo, se me podría adelantar el parto.- dije acariciando mi tripa y sonriendo.
Zayn- Tenemos que hablar de muchas cosas.
Ainhoa- ¿Como que?
Zayn- Como que yo te quiero, que estos siete meses han sido los peores de mi vida, como que te he echado de menos... De nuestro hijo.- las tres últimas palabras me mataron. ¿Para que negarlo? Si iba a saber que era mentira.
Ainhoa- Pues empieza, por que no me gustaría tener a mi hijo aquí.
Zayn- Nuestro- me corrigió.- Ainhoa, si te digo que te amo más que mi vida no te estoy mintiendo. No he podido ni intentar olvidarte, no quiero hacerlo, no puedo, mi corazón no me lo permite. Espero que estoy no te suene cursi.
Ainhoa- ¿Me quieres?- dije mirándole inquieta.
Zayn- Yo no te quiero, yo te amo.- me tocó la cara, pero esta vez no me retiré.- ¿Y tú me amas?
Ainhoa- No se, no se.- me reí. Aunque a Zayn no le hizo demasiada gracias.- Que sí, jo, que era una broma.
Zayn- Está bien.- me acarició el brazo.- Te he echado de menos. Por cierto, cuando no te decía donde iba, era por que estaba trabando en un local de camarero para llevarte de vacaciones a Yaiza, donde naciste. Pero era una sorpresa y no podía decírtelo.
Ainhoa- ¿Enserio?
Zayn- Sí, aun tengo guardado el dinero y podríamos ir este verano. Aunque habría que poner algo más de dinero, por el bebé.
Ainhoa- Me gustaría conocer donde nací, por curiosidad.- dije mientras me ponía de pie y me retorcía en mitad del cuarto por las patadas de mi bebé.
Zayn- ¿Qué pasa?-dijo preocupado viniendo a sujetarme.
Ainhoa- me está pateando.
Zayn- ¿Puedo?- dijo mientras hacía ademán de tocarme la barriga.
Ainhoa- Claro.- sonreí. Fuese lo que fuese iba a ser futbolista.
Y ahí me encontraba, recapacitando sobre lo que había pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario