Faltaban solo dos cortas semanas para que mi bebé saliera de mi enorme tripa, la cual a penas me dejaba caminar por su enorme tamaño.
Había estado pensando, que quizás, podía contarle a mamá y no sé, ir a visitar o algo para contarle de mí.
Erica- ¿Y por qué no te llevo hoy? Te vendrá bien que te apoye cuando sea el parto, tía.
Ainhoa- ¿Y sí... No quiere verme? ¿Y si al saber que... Estoy embarazada no quiere volver a saber de mí como hizo mi abuela?- dije mientras mis ojos empezaban a llenarse de lagrimas.
Erica- Precisamente por que ella sabe lo mucho que duele que tus padres te den la espalda ella no lo hará. ¿Vale? Tu madre te va a apoyar... Ya sabes que, aunque me sea duro hacerlo, me tendré que ir a la universidad en algunos días y... Te voy a echar de menos.
Ainhoa- Me habría gustado ir contigo, hermana, yo también te echaré de menos.- dije mientras, ahora sí, comenzaba a llorar a lágrima viva y Erica me seguía.
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Erica estaba aparcando justo delante de mi antigua casa. Yo estaba a punto de comerme las uñas. Salí del coche a duras penas y empecé a caminar de una manera ridícula debido a mi gran tripa. No podía juntar las piernas y me sentía estúpida. A parte de que iba arrastrándome por que no podía ni con mi cuerpo. Erica me dio la mano y tiró de mi hasta la puerta.
Erica- Cielo, me voy y os dejo solas. Luego te recojo a las diez, ¿Te parece bien?- asentí nerviosa.- Cualquier cosa me llamas y me tienes aquí en cinco segundo.
Ainhoa- Muchas gracias Eri.- dije dándole un abrazo como podía teniendo a mi tripa de por medio.
Erica- Buena suerte cariño.- besó mi frente y desapareció con el coche.
Saqué valor de donde pude y toqué el timbre, retirando velozmente la mano. Empecé a mirar a todos lados, pensando en que le diría a mamá, en que me diría ella... Cuando la puerta se abrió, dejando ver a mi madre, más delgada, con su pelo suelto ondulado, más guapa que cuando la dejé.
Centró su mirada en mí reconociéndome, a medida que me miraba la tripa su boca se abría cada vez más.
Ainhoa- Hola mamá- casi susurré para romper este silencio incómodo.
Mamá- Ainhoa, tú...- dijo mientras seguía mirando mi tripa.
Ainhoa- Siento no habértelo contado pero... Tenía miedo.- dije mientras movía las manos.
Mamá- ¿Miedo? ¿De qué?
Ainhoa- De que me echaras de casa como te hicieron a ti, de que me quitaran a mi hijo...- dije mientras en la última frase me creaba un nudo en la garganta.
Mamá- Cariño, yo nunca te haría eso... - dijo mientras me abrazaba estrategicamente y yo le correspondía a su abrazo.- Anda pasa, tienes mucho que contarme.
Me cogió de la mano viendo mi dificultad al andar y me guió hasta el sofá, sentándose a mi lado. Había cambiado los muebles.
Mamá- Deberías habérmelo dicho... Yo te hubiese apoyado cielo.
Ainhoa- Pero no podía quedarme en esta casa mamá... Estaba demasiado lejos de lo que me hizo irme.
Mamá- ¿Y qué hizo que te fueras?
Ainhoa- Yo... Tenía novio y... Lo quería, muchísimo... Nos enfadamos y... Me dijo que yo no le importaba. Cuando me enteré de que estaba embarazada preferí no decírselo... ¿Si yo no le importaba, le iba a importar su hijo?- dije mientras sentía ganas de llorar y jugaba con mis dedos.
Mamá- ¿Quién es ese imbécil?
Ainhoa- Mamá...-dije negando con la cabeza.
Mamá- Está bien, no hace falta que le lo digas hija... Y ¿de cuanto estás?
Ainhoa- De ocho meses y medio.
Mamá- Poquito para ser abuela... Y ¿qué es?
Ainhoa- No lo sé... Quiero que sea sorpresa.
Mamá- Y, ¿has pensado nombres?
Y tanto que si había pensado, ya estaban decididos.
Ainhoa- Sí, ya están decididos.
Mamá- ¿Cuales son?
Ainhoa- Si es una niña, creo que le pondré Daniella.
Mamá- ¿Y si es un niño?
Ainhoa- Si es un niño, se llamará...- suspiré y lo solté de golpe, cuanto más te lo piensas es peor- Zayn.
Mamá- Oh, que bonito, le vas a poner como su tío.
Si, claro, como su tío- pensé.
Mamá- Luego lo llamaré para decirle que puede que tenga un sobrinito que se llame como él.
Ainhoa- No, mamá, por favor, no le llames. No le hables de mí, ni que me has visto, nada, y menos que estoy embarazada, por favor.- a raíz de que hablaba se empezó a poner blanca. Creo que había logrado entender todo.
Mamá- Ainhoa... ¿Zayn era... tu novio, el... padre?- dijo mientras se atragantaba con algo que parecía ser su propia saliva.
Suspiré, el que calla otorga.
Mamá- Por eso no podía estar aquí, por que él vivía contigo, en la misma casa... Por eso tenías novio a pesar de que no salías...
Muy lista mamá- pensé irónicamente.
Ainhoa- Todo... Empezó como un juego.
Mamá- Explícame eso.
Ainhoa- Es largo de contar.
Mamá- Tengo todo el tiempo del mundo.
Suspiré resignada mientras pensaba momentáneamente como ordenar cada uno de los sucesos entre Zayn y yo.
Ainhoa- Al principio, cuando volví de España con Erica, Zayn me calló muy mal... Me parecía un niñato estúpido y engreído que iba por la calle pensando que todas las chicas se derretían a su paso. Un par de días después empezamos ha hablar, me habló de su madre, de como se sentía, y se puede decir que nos hicimos amigos. Érica empezó a irse con las chonis del instituto por que Zayn le dijo que yo le gustaba y a Erica le gustaba Zayn... Yo no sabía por que Erica me había dejado tirada después de tantos años. Zayn me hacía compañía y me sentía mejor con él a medida que pasaban los días. Un día... Me besó. Yo me quedé muy pillada, confundida. Cada vez que pensaba en él la única cosa que se me pasaba por la mente era la palabra hermanastros. Después... Me dijo que le gustaba, que quería una oportunidad, que estaba celoso de un amigo nuestro al que le gustaba y el que coqueteaba conmigo. Yo... No le quería, pero todos los días me pedía lo mismo e idee un plan para que pudiésemos terminar con esto. Yo... Empecé a salir con él por pena, por que me dejase en paz. Me puse de límite un mes, y cuando llegué a ese día no fui capaz de dejarle. Me gustaba, ya no me importaba que fuese dos años mayor o que nuestros padres estuvieran casados... ¡Ni siquiera que íbamos a tener un hermano en común! Pero... En los últimos meses que estuve en casa, el salía todas las tardes, me dejaba sola y no me quería decir donde iba. Sentía que me estaba engañando, y yo me sentía tan estúpida... Aun sin saber que estaba embarazada, me sentía muy mal. Un día quedamos Louis, Liam, Niall, Harry, Erica, Zayn, las chicas y yo en el parque. Harry empezó a tirarme los tejos y Zayn soltó que estábamos saliendo. Harry se enfadó y comenzó a empujar a Zayn, yo... Estaba asustada de que le pasase algo y negué que salíamos. A él... Le sentó mal y yo decidí venirme a la casa. Eri me acompañó y ya en casa nos enteramos de que estaba embarazada. No sabía que pensar... Solo tenía dieciséis años, ni siquiera había cumplido los diecisiete. Tenía un futuro, pero en segundos todo se esfumó. Yo... No podía hacerle daño a mi bebé, en solo un minuto ya habría dado mi vida por él, lo amaba... Pensaba contárselo a Zayn. Cuando él llegó a casa, Eri se fue. Zayn... Me empezó a decir que por que había dicho que nunca saldría con él, que... Yo ya no le importaba. Subí, recogí mis cosas y me fui delante de sus narices. Yo... He estado en la casa del centro de Eri, sus padres se han portado muy bien conmigo. He estado trabajando hasta los siete meses para no tocar el dinero de la universidad... Yo quiero darle un futuro a mi hijo.- no me había dado cuenta, pero estaba llorando. Mi cara estaba empapada. Mi madre me abrazó, la necesitaba.
Mamá- Todo va estar bien, ¿vale? Aquí tienes a tu madre. Tú no estás sola.
No estoy sola.
Por el amor de Dios!¡Que entre Zayn coño y se enteré de que va a ser padre!sdcfvgbnhjmk,lkjhg me encanta *-*siguiente por favor!
ResponderEliminarGracias guapa ;) jajaja ya verás que para en el próximo capítulo {Que ya está escrito}
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