sábado, 29 de junio de 2013

Capítulo 50. {FINAL DE LA NOVELA/FANFIC}

NARRA AINHOA

Nuestro pequeño estaba tan mayor y hermoso. Con la misma piel morena, la rebeldía y el carácter de su padre iba matando a decenas de chicas con su paso. A sus diecisiete años, ya estaba enamorado, aunque a diferencia de Zayn y mía, nosotros, sus padres, estábamos al tanto.
Zayn E.- ¿Puedo traer a Jade esta noche a casa?- preguntó mientras cogía su chaqueta de cuero.
Ainhoa- Esta noche viene tu abuela a casa.
Zayn E.- ¿Puedo traerla?
Zayn- Creo que será mejor que la traigas otro día.- dicho esto, nuestro hijo bufó y se marchó de la casa de un portazo.- Tengo miedo.- dijo mientras me abrazaba por detrás y dejaba su cabeza en mi hombro.
Ainhoa- ¿De qué tienes miedo?- dije mientras besaba su mejilla.
Zayn- De que le pase como a nosotros y nos haga abuelos demasiado pronto.
Ainhoa- Zayn, déjalo estar. Tiene que equivocarse.
Zayn- Pero...
Ainhoa- A él no le va a pasar lo mismo. ¿Y sabes por qué?
Zayn- ¿Por qué?
Ainhoa- Por que en nuestra historia lo que faltó fue un padre, un padre que a mi me falto. Pero en su historia está todo, unos padres que le quieren, dinero, una novia... No va a sucederle lo mismo, ¿vale? Él es listo, y ya sabe de lo que nos pasó a nosotros.
Zayn- ¿Y tú sabes qué?
Ainhoa- ¿Qué?
Zayn- Que a pesar de todo, doy gracias a dios por habernos echo cometer ese "error". Por que si no te hubiese conocido, ahora no sería ni la mitad de feliz como lo soy contigo, si no te hubieses ido, no habría sabido cuando de verdad te amaba, y por que tener un hijo contigo ha sido lo más hermoso que haya podido haber.
Ainhoa- ¿Y tú quieres saber otra cosa?- sonreí tímida.
Zayn- ¿Qué?
Ainhoa- Estoy embarazada de nuevo.
Y ahí empezaba el ciclo de nuevo. Solo que esta vez no me iría.
                                                                       ****
¿Hoy día? Hoy día Zayn y yo caminamos todos los días por el parque de siempre, con nuestros cuerpos ya arrugados por el paso de la edad, pero con nuestro corazón latiendo con una sola razón, nosotros, nuestro amor. Nuestros hijos, Zayn Edward y Ariana Patricia, están mayores, casados, con trabajos estables y con hijos. 
Ellos son los dos más preciosos errores que cometimos. Y volvería a cometer esos dos preciosos errores las veces que hiciese falta.
Quiero morir junto a él, solo pido eso, que el día de mi muerte él esté conmigo, los dos, juntos, como hemos estado desde hace ya ochenta largos años. ¿Y lo más curioso? Nos amamos igual o incluso más que hace ochenta años.
¿Conclusión de esta historia? El amor lo puede todo, puede doblegar el orgullo, puede doblegar tu voluntad... Correción: en el amor, no hay voluntad ni orgullo. Solo hay amor, mariposas que envejecen contigo en tu estómago, pero que están ahí hasta el día de tu muerte. Y eso es amor verdadero. No amar a nadie más de esa manera tan especial como se ha amado al primer amor, a ese primer amor que nunca se olvida por mucho que queramos. El amor no es cosa de edades, ni siquiera de lazos familiares... Solo es del corazón. Y en este amor, en nuestro amor, no cuenta el orgullo, solo contamos Zayn y yo, hasta la muerte.



               

viernes, 28 de junio de 2013

Capítulo 49.

Narra Ainhoa

Abrí los ojos y los cerré inmediatamente por toda la luz que inundaba la habitación blanca. Los abrí de nuevo, parpadeando varias veces. Me removí, doliéndome todo el cuerpo de haber estado dios sabe cuanto tiempo dormida. Me incorporé en la incómoda cama y pude ver a un moreno mirándome, a medio metro, sentado junto a mi cama en un sillón con lo más bonito que podía haber en brazos, nuestro hijo.
Zayn- Has despertado.- me sonrió y segundos después besó mis labios.
Ainhoa- ¿Cuanto tiempo llevo dormida?
Zayn- Un día y medio, nuestro hijo y yo te hemos echado de menos.
Ainhoa- Quiero cogerle, quiero conocerle.- le tendí los brazos y este me dio al bebé.
Era simplemente hermoso, con bastante pelo moreno, arrugadito y con unas manos tan pequeñas y entrañables. Lo acurruqué en mi pecho y se tranquilizo, me había reconocido, había reconocido a su madre.
Zayn- Lleva cinco días esperándote.
Ainhoa- Es precioso.
Zayn- El nombre...
Ainhoa- Oh, no, su nombre está decidido desde el primer momento en que supe que estaba embarazada.
Zayn- ¿Y es...?
Ainhoa- Zayn, se llama Zayn, Zayn Edward Malik.
Zayn- ¿Enserio quieres ponerle mi nombre?
Ainhoa- Siempre me ha gustado tu nombre, ya lo sabías.

________________________________________________________________________

Hola mis amores, se que este capítulo fue corto, pero saben ¿por que? ¡Por que el capítulo 50 será el capítulo final! Y si, después de tantos meses escribiéndola llega a su fin, pero como todo, cada cosa tiene un final, y a esta ya le llega el suyo. Mañana subiré el último capítulo, y espero recibir comentarios y tal de que os pareció y tal. Comenzaré otra novela, ya os informaré mañana. Os quiero. Estad pendientes de mañana :*

jueves, 27 de junio de 2013

Capítulo 48.

Narra Zayn

Al cabo de media hora de espera, nos hicieron pasa a una sala blanca para que nos sentásemos.
Dra.- De los cinco voluntarios a donar sangre, solo... Zayn, Zayn Malik tiene compatibilidad con la sangre de la señorita Lorent.- dijo mientras ojeaba un informe.
Zayn- Estoy listo para que me saquen la sangre que haga falta.
Dra.- Antes debe firmar una hoja...

                                                                        ****

La sangre iba a ser pasada directamente de mi cuerpo al de Ainhoa por medio de unos conductos. Ella estaba en una camilla contigua a la mía, muy pálida y delgada, tenía los ojos abiertos. Me senté a su lado mientras los doctores preparaban todo.
Ainhoa- ¿Qué pasa? - preguntó débil.
Zayn- Te hace falta sangre, estuviste a punto de morir desangrada.
Ainhoa- ¿Me van a meter sangre?
Zayn- Sí, y todo va ha estar bien.
Dc.- Zayn, ¿listo para sacarte un litro de sangre?- asentí.
Ainhoa- ¿Tú...?
Zayn- Lo hago por ti, por que quiero que te quedes conmigo y con nuestro hijo.- dije mientras me inclinaba y rozaba mis labios con los suyos.
Ainhoa- Oye- me llamó la atención.
Zayn- ¿Qué ocurre?
Ainhoa- Te quiero.
Zayn- Yo también te quiero... No tienes idea de cuanto.

                                                                        ****

Después de haber perdido un litro de sangre, me hicieron tomar un líquido que estaba asqueroso. Me dejaron reposar un buen rato y después me dejaron pasar a la sala donde estaba Ainhoa.
Ella tenía mejor color de piel, se le veía mucho mejor. Estaba dormida, con una cara que irradiaba tranquilidad.
Por orden mía, ahora traerían a nuestro hijo. Lo único que sabía de él, es que era un niño. No había querido verlo hasta que Ainhoa estuviese fuera de peligro.
La enfermera entró con nuestro hijo envuelto en una mata. Me lo tendió con cuidado y salió indiferente de la sala sin decir nada. Miré al bebé que dormía en mis brazos. Aunque fuera pequeño, de apenas dos días, tenia la misma cara de tranquilidad dormido que su madre. Eso me hizo quererlo aun más.

Capítulo 47.

Narra Ainhoa.
Estaba débil y vacía, mientras veía a una enfermera llevarse a mi hermoso bebé y me colocaban tubos por todos lados. Me estaba desangrando.

Narra Zayn.
Quien sabe cuantas horas llevaba esperando en la sala de espera, dando vueltas en círculos por los pasillos a punto de matar a alguien. Patricia lloraba y lloraba con Erica. Mi madre llegaría en cualquier momento junto a mis hermanas, y mi padre, bueno, mi padre se había vuelto un alcóholico, así que preferí no avisarle.
Me senté junto a Patricia y la abracé.
Zayn- Todo va a estar bien. Ella es fuerte, ella va ha ...- tragué saliva.- Salir viva de esto.
Patricia- ¿Y si no lo hace? ¿Y si se muere? ¿Y si consigue tener al bebé y no sobrevive? ¿Podrás mirar a tu hijo? Por que yo no podré pensando que mató a mi hija.- casi musitó mientras lloraba.
Zayn- Ella querría que le quisieses... Ella está dando su vida por ese bebé.- agaché la cabeza.
Patricia- Yo también quisiese que Ainhoa ahora estuviese en alguna prestigiosa universidad estudiando... Pero está en un quirófano, siendo madre adolescente, y medio muriéndose.
Zayn- Ella va ha salir viva de esto, ella y nuestro bebé.- sentencié la conversación
Las horas pasaban, yo iba a hacer un agujero en el suelo de tanto caminar por el mismo lado y nadie decía nada. Mi madre y mis hermanas hacía ya como dos horas que habían llegado. Sentía impotencia de no saber que estaban haciendo con mi niña, de no poder abrazarla y decirle que todo estaba bien.
Alguien me sacó de mis pensamientos.
Dr.- ¿Familiares de Ainhoa Taylor Lorent?- dijo pausadamente.
Zayn- Soy su pareja, el padre.- dije rápido.
Dr.- Ella... Necesita sangre. Ha perdido demasiada en la operación. No sobrevivirá si no le inyectamos más sangre rápido.
Patricia- Yo, quiero hacerme las pruebas de compatibilidad.
Zayn- Yo también quiero hacérmelas.
Erica- Yo también.
Mi madre también se ofreció voluntaria para donar, al igual que Doniya, mi hermana mayor. Los cinco pasamos a una sala, en la cual nos tomaron muestras de sangre para analizar la compatibilidad. Nos hicieron esperar para las resultados cerca de una media hora.

miércoles, 26 de junio de 2013

Capítulo 46.

"Don't let me go"

Mamá no abría ni a la de tres.
Ainhoa- Mamá, se que tú nos encerraste, y debo ir al baño, abre la puerta.- dije resignada a punto de hacerme pis encima.- ¡Mamá! ¡Sabes que a las embarazadas se nos escapa el pis, jo, juro que me hago pis aquí mismo!- dije haciendo movimientos raros con las piernas.
                                                                       ****
El secador acababa de ser desenchufado y ahora estaba pasando mi peine de madera sobre mi fino y largo pelo. El top gris dejaba ver mi tripa al completo. Mis shorts negros dejaban ver mis piernas. Siempre solía ponerme prendas similares para dormir. Me dispuse a bajar al salón.
Miré a mi preciosa madre, sentada en el sofá, a Zayn que me veía bajar las escaleras, y a Eri que estaba casi dormida en el sofá. Comencé a caminar hacía el sofá cuando sentí un dolor por los ovarios. Me paré en seco en mitad de la sala y observé mi entrepierna mojada por un líquido transparente que ahora chorreaba mojando el suelo de este.
Ainhoa- Oh,oh.- dije levantando la cabeza y mirando a Zayn que ya me miraba con la boca entreabierta sabiendo lo que ocurría. Este, rápido se levantó y me sujetó.
Zayn- Patricia- llamó a mi madre, la cual le miró.- Ya viene.- Tanto mi madre como Erica se levantaron sabiendo perfectamente a que se refería.
Mi madre inmediatamente salió a por el coche y Erica subió por una maleta que habíamos preparado para la ocasión.
Ainhoa- Prométeme que vas a estar conmigo- casi susurré sujeta por Zayn cuando me vino el primer dolor.
Zayn- Lo prometo, todo va a estar bien.- me susurró al oído, mientras seguidamente me besó en la mejilla.
                                                                       ****
Un dolor insoportable recorría todo mi cuerpo, en especial mi feminidad, siendo ensanchada casi a la fuerza por mi pequeño bebé, el cual llevaba como ocho horas intentando salir de mí. No me gustaba nada la sala de partos, todo era azul y eso, por alguna razón desconocida me ponía nerviosa. Las enfermeras se movían nerviosas a mi alrededor. Zayn me sujetaba la mano nervioso. De un momento a otro, en medio de un dolor, empezó a sonar un pitido.
Dra.- ¡Se ha parado! ¡Hay que intervenir o se ahogará!- gritó mi comadrona.
Ainhoa- ¿Qué?- farfullé.
Dra.- Se está ahogando.
Ainhoa- ¿Qué? ¡Tiene que sacarlo!
Dra- Puede ser peligroso para ti, podrías no soportarlo.
Ainhoa- Me da igual, sácalo, no dejes que le pase nada.- la doctora asintió y fue corriendo a preparar la sala de operaciones.
Zayn- ¿Qué? ¡No! ¡No puedes ponerte en peligro!- dijo cuando salió del estado se shock.
Ainhoa- Sí puedo, lo voy ha hacer. Soy mayor de edad y puedo decidir.
Zayn- No me hagas esto, por favor.- comenzó a llorar. Le cogí como pude la mano.
Ainhoa- Si... No aguanto la operación, dile que su madre le quería como nadie en este mundo, y que siento no haber podido estar allí en los momentos importantes de su vida. - Dije con lágrimas en los ojos.- También dile que su madre amo como nadie a podido amar a su padre y que lo hizo hasta la muerte literalmente.- seguido de esto los dos nos sonreímos y me besó.
Se detuvo en seco detenido por la puerta que ponía "Restringido el paso a personal no autorizado".

martes, 18 de junio de 2013

Capítulo 45.

NARRA AINHOA

No quería estar ahí, quería huir de allí, pero no podía por que la dichosa puerta se había atrancado y había que esperar horas.
Estaba nerviosa, solo daba vueltas por todo mi cuarto y Zayn me miraba, a mi y a mi tripa. Me detuve ante la ventana y empecé a mirar por ella. Los coches pasaban rápidamente por la carretera. Me senté en el pollete acolchado de la ventana y flexioné las piernas lo que mi tripa me permitió. Vi a Zayn venir con la silla de mi escritorio y se sentó a mi lado.
Zayn- Hola- dijo mientras me rozaba la mano. Yo ni me giré y seguí mirando a la ventana.- ¿Puedes dejar de ser una inmadura y hablar conmigo?- eso si que me hizo mirarle mal.
Ainhoa- Yo no soy inmadura, no sabes lo que he tenido que pasar estos meses para poder vivir y que mi hijo tenga comida cuando nazca.- solté casi en un susurro.
Zayn- No, no lo sé, ¿me lo cuentas?-dijo esperanzado.
Ainhoa- ¿Para qué? ¿Si a ti no te importa? Ya sabes, "Ya no me importas"- susurré lo último intentando imitar su voz.
Zayn- Preciosa, no sabes cuanto me he arrepentido de haberte dicho... Nunca me gustó mentir, y ese día lo hice y con lo más precioso que hay. - me sonrió- ¿No importarme? ¿Tú? ¿Crees que si no me importaras habría estado buscándote casi siete meses? Podría haber decidido olvidarte e irme con mi familia a USA. Pero me quedé, te he estado buscándote.
Ainhoa- ¿Y querías encontrarme para llamarme inmadura?
Zayn- Deja de esforzarte por que no vamos a pelear.- seguía sonriendo.
Ainhoa- Yo no quiero pelear, no puedo, se me podría adelantar el parto.- dije acariciando mi tripa y sonriendo.
Zayn- Tenemos que hablar de muchas cosas.
Ainhoa- ¿Como que?
Zayn- Como que yo te quiero, que estos siete meses han sido los peores de mi vida, como que te he echado de menos... De nuestro hijo.- las tres últimas palabras me mataron. ¿Para que negarlo? Si iba a saber que era mentira.
Ainhoa- Pues empieza, por que no me gustaría tener a mi hijo aquí.
Zayn- Nuestro- me corrigió.- Ainhoa, si te digo que te amo más que mi vida no te estoy mintiendo. No he podido ni intentar olvidarte, no quiero hacerlo, no puedo, mi corazón no me lo permite. Espero que estoy no te suene cursi.
Ainhoa- ¿Me quieres?- dije mirándole inquieta.
Zayn- Yo no te quiero, yo te amo.- me tocó la cara, pero esta vez no me retiré.- ¿Y tú me amas?
Ainhoa- No se, no se.- me reí. Aunque a Zayn no le hizo demasiada gracias.- Que sí, jo, que era una broma.
Zayn- Está bien.- me acarició el brazo.- Te he echado de menos. Por cierto, cuando no te decía donde iba, era por que estaba trabando en un local de camarero para llevarte de vacaciones a Yaiza, donde naciste. Pero era una sorpresa y no podía decírtelo.
Ainhoa- ¿Enserio?
Zayn- Sí, aun tengo guardado el dinero y podríamos ir este verano. Aunque habría que poner algo más de dinero, por el bebé.
Ainhoa- Me gustaría conocer donde nací, por curiosidad.- dije mientras me ponía de pie y me retorcía en mitad del cuarto por las patadas de mi bebé.
Zayn- ¿Qué pasa?-dijo preocupado viniendo a sujetarme.
Ainhoa- me está pateando.
Zayn- ¿Puedo?- dijo mientras hacía ademán de tocarme la barriga.
Ainhoa- Claro.- sonreí. Fuese lo que fuese iba a ser futbolista.
Y ahí me encontraba, recapacitando sobre lo que había pasado.

lunes, 17 de junio de 2013

Capítulo 44.

Volvía a casa. Mi madre me iba a cuidar y ayudar con el bebé, ya a una semana de nacer. Quería saber como era y que era.
Mi madre me tocaba el pelo mientras yo estaba echa un ovillo en el sofá viendo la televisión.
Mamá- ¿Cómo te encuentras?
Ainhoa- Bien, estamos bien.- Le sonreí.
El timbre sonó. Seguro que era Erica, que me iba a traer algunas cosas que me dejé en su casa del bebé. Me levanté como pude.
Mamá- No, no, no te muevas, ya voy yo.
Ainhoa- Mamá, tengo una pierna dormida, quiero andar.- me reí. Mi madre me sonrió.
Al final fuimos las dos, yo me adelanté con mi mano izquierda debajo de mi tripa, la cual parecía que si crecía un poco más se iba a caer.
Ainhoa- ¡Vaaaaaa!- grité desde el pasillo para que no volviesen a tocar.

Narra Zayn

Debía hablar con Patricia, mi padre me había dicho que hablara con ella sobre su divorcio que se llevaría a cabo pronto.
Toqué la puerta con los nudillos y miré hacía todos lados. Sentí un "Vaaaa" del pasillo, que me resultó tan familiar que hasta me empecé a poner nervioso.
La puerta se abrió y dejó ver a una chica sonriente, aunque su sonrisa fue decayendo.
Zayn- ¡Estás aquí!- casi grité viendo a esa pequeña chica que retrocedió cuando me vio adentrándose en la casa. Huía. Entré en la casa sin invitación alguna detrás de la preciosa chica que había entrado. Patricia se volvió blanca cuando me vio.
Ainhoa estaba en un rincón del salón, asustada, con algo similar a la depresión.
Patricia- Zayn, tienes que irte.- me musitó.
Zayn- ¿Qué? ¡No! No me voy a ir. La he encontrado.- seguía sonriendo a pesar de que no comprendía nada.
Ainhoa- Ve-vete.- susurró la preciosa chica que estaba de espaldas a mí. Comencé a caminar hacía ella.- ¡No te acerques! ¡Vete!- me gritó cuando me vio de reojo.
Zayn- Ainhoa, no me hagas esto, tú... Si me importas, muchísimo.- dije viendo su enorme rechazo hacía mí.
Ella estaba llorando, no quería que llorase.
Ainhoa- Por favor, mamá, que se vaya. Yo... No quiero verlo, por favor.- musitó mientras sollozaba.
Patricia me cogió del brazo pero yo me aparté y seguí caminando hacía la pequeñísima Ainhoa de no más de 150 cm. Cuando estuve a menos de medio metro de ella le toqué el brazo y lo apartó. Se fue hasta la otra punta de la habitación.
Mi boca se empezó a abrir a medida que le miraba su pequeño cuerpo. Ella... Tenía una barriga enorme... Ella... Estaba embarazada.
Zayn- ¿Estás embarazada?- dije mientras estaba en estado de shock.
Patricia- No, son gases.- se rió. Ainhoa la miró mal, reprochando el chiste en estos momentos.
Zayn- Yo... Estaba dolido cuando peleamos, no quise decir que no me importabas, por que sabes que no es cierto, que si me importas.- le dije mientras iba acercándome. Vi los labios de Patricia en una frase "Síguela, yo te ayudo". No supe muy bien a que se refería, pero en cuanto me acerqué ella salió disparada escaleras arriba yo la seguí igual de rápido. Había entrado a su cuarto, y antes de cerrar la puerta de un portazo yo ya estaba dentro. Se sintió un "Click" de parte del cerrojo y Ainhoa abrió los ojos dirigiéndose hacía la puerta. Empezó a agitar el pomo que no cedía, estábamos encerrados.
Patricia- Hija, la puerta se ha quedado atrancada.- dijo Patricia desde el otro lado de la puerta.
Ainhoa- Mamá, por favor, ábreme, llama a un cerrajero o algo, rápido, no quiero estar aquí.
Patricia- Acabo de llamar, vendrán como en dos horas, están un poco ocupados ahora.
Ainhoa- Mamá, no me digas eso, por favor.
Patricia- Bueno, que me voy a poner una lavadora, si necesitáis algo llamadme.
Ainhoa- ¿Qué? ¡Mamá! - dijo bufando.
Por fin estábamos solos.

domingo, 16 de junio de 2013

Capítulo 43.

Faltaban solo dos cortas semanas para que mi bebé saliera de mi enorme tripa, la cual a penas me dejaba caminar por su enorme tamaño.
Había estado pensando, que quizás, podía contarle a mamá y no sé, ir a visitar o algo para contarle de mí.
Erica- ¿Y por qué no te llevo hoy? Te vendrá bien que te apoye cuando sea el parto, tía.
Ainhoa- ¿Y sí... No quiere verme? ¿Y si al saber que... Estoy embarazada no quiere volver a saber de mí como hizo mi abuela?- dije mientras mis ojos empezaban a llenarse de lagrimas.
Erica- Precisamente por que ella sabe lo mucho que duele que tus padres te den la espalda ella no lo hará. ¿Vale? Tu madre te va a apoyar... Ya sabes que, aunque me sea duro hacerlo, me tendré que ir a la universidad en algunos días y... Te voy a echar de menos.
Ainhoa- Me habría gustado ir contigo, hermana, yo también te echaré de menos.- dije mientras, ahora sí, comenzaba a llorar a lágrima viva y Erica me seguía.

                                                                       ****

Erica estaba aparcando justo delante de mi antigua casa. Yo estaba a punto de comerme las uñas. Salí del coche a duras penas y empecé a caminar de una manera ridícula debido a mi gran tripa. No podía juntar las piernas y me sentía estúpida. A parte de que iba arrastrándome por que no podía ni con mi cuerpo. Erica me dio la mano y tiró de mi hasta la puerta.
Erica- Cielo, me voy y os dejo solas. Luego te recojo a las diez, ¿Te parece bien?- asentí nerviosa.- Cualquier cosa me llamas y me tienes aquí en cinco segundo.
Ainhoa- Muchas gracias Eri.- dije dándole un abrazo como podía teniendo a mi tripa de por medio.
Erica- Buena suerte cariño.- besó mi frente y desapareció con el coche.
Saqué valor de donde pude y toqué el timbre, retirando velozmente la mano. Empecé a mirar a todos lados, pensando en que le diría a mamá, en que me diría ella... Cuando la puerta se abrió, dejando ver a mi madre, más delgada, con su pelo suelto ondulado, más guapa que cuando la dejé.
Centró su mirada en mí reconociéndome, a medida que me miraba la tripa su boca se abría cada vez más.
Ainhoa- Hola mamá- casi susurré para romper este silencio incómodo.
Mamá- Ainhoa, tú...- dijo mientras seguía mirando mi tripa.
Ainhoa- Siento no habértelo contado pero... Tenía miedo.- dije mientras movía las manos.
Mamá- ¿Miedo? ¿De qué?
Ainhoa- De que me echaras de casa como te hicieron a ti, de que me quitaran a mi hijo...- dije mientras en la última frase me creaba un nudo en la garganta.
Mamá- Cariño, yo nunca te haría eso... - dijo mientras me abrazaba estrategicamente y yo le correspondía a su abrazo.- Anda pasa, tienes mucho que contarme.
Me cogió de la mano viendo mi dificultad al andar y me guió hasta el sofá, sentándose a mi lado. Había cambiado los muebles.
Mamá- Deberías habérmelo dicho... Yo te hubiese apoyado cielo.
Ainhoa- Pero no podía quedarme en esta casa mamá... Estaba demasiado lejos de lo que me hizo irme.
Mamá- ¿Y qué hizo que te fueras?
Ainhoa- Yo... Tenía novio y... Lo quería, muchísimo... Nos enfadamos y... Me dijo que yo no le importaba. Cuando me enteré de que estaba embarazada preferí no decírselo... ¿Si yo no le importaba, le iba a importar su hijo?- dije mientras sentía ganas de llorar y jugaba con mis dedos.
Mamá- ¿Quién es ese imbécil?
Ainhoa- Mamá...-dije negando con la cabeza.
Mamá- Está bien, no hace falta que le lo digas hija... Y ¿de cuanto estás?
Ainhoa- De ocho meses y medio.
Mamá- Poquito para ser abuela... Y ¿qué es?
Ainhoa- No lo sé... Quiero que sea sorpresa.
Mamá- Y, ¿has pensado nombres?
Y tanto que si había pensado, ya estaban decididos.
Ainhoa- Sí, ya están decididos.
Mamá- ¿Cuales son?
Ainhoa- Si es una niña, creo que le pondré Daniella.
Mamá- ¿Y si es un niño?
Ainhoa- Si es un niño, se llamará...- suspiré y lo solté de golpe, cuanto más te lo piensas es peor- Zayn.
Mamá- Oh, que bonito, le vas a poner como su tío.
Si, claro, como su tío- pensé.
Mamá- Luego lo llamaré para decirle que puede que tenga un sobrinito que se llame como él.
Ainhoa- No, mamá, por favor, no le llames. No le hables de mí, ni que me has visto, nada, y menos que estoy embarazada, por favor.- a raíz de que hablaba se empezó a poner blanca. Creo que había logrado entender todo.
Mamá- Ainhoa... ¿Zayn era... tu novio, el... padre?- dijo mientras se atragantaba con algo que parecía ser su propia saliva.
Suspiré, el que calla otorga.
Mamá- Por eso no podía estar aquí, por que él vivía contigo, en la misma casa... Por eso tenías novio a pesar de que no salías...
Muy lista mamá- pensé irónicamente.
Ainhoa- Todo... Empezó como un juego.
Mamá- Explícame eso.
Ainhoa- Es largo de contar.
Mamá- Tengo todo el tiempo del mundo.
Suspiré resignada mientras pensaba momentáneamente como ordenar cada uno de los sucesos entre Zayn y yo.
Ainhoa- Al principio, cuando volví de España con Erica, Zayn me calló muy mal... Me parecía un niñato estúpido y engreído que iba por la calle pensando que todas las chicas se derretían a su paso. Un par de días después empezamos ha hablar, me habló de su madre, de como se sentía, y se puede decir que nos hicimos amigos. Érica empezó a irse con las chonis del instituto por que Zayn le dijo que yo le gustaba y a Erica le gustaba Zayn... Yo no sabía por que Erica me había dejado tirada después de tantos años. Zayn me hacía compañía y me sentía mejor con él a medida que pasaban los días. Un día... Me besó. Yo me quedé muy pillada, confundida. Cada vez que pensaba en él la única cosa que se me pasaba por la mente era la palabra hermanastros. Después... Me dijo que le gustaba, que quería una oportunidad, que estaba celoso de un amigo nuestro al que le gustaba y el que coqueteaba conmigo. Yo... No le quería, pero todos los días me pedía lo mismo e idee un plan para que pudiésemos terminar con esto. Yo... Empecé a salir con él por pena, por que me dejase en paz. Me puse de límite un mes, y cuando llegué a ese día no fui capaz de dejarle. Me gustaba, ya no me importaba que fuese dos años mayor o que nuestros padres estuvieran casados... ¡Ni siquiera que íbamos a tener un hermano en común! Pero... En los últimos meses que estuve en casa, el salía todas las tardes, me dejaba sola y no me quería decir donde iba. Sentía que me estaba engañando, y yo me sentía tan estúpida... Aun sin saber que estaba embarazada, me sentía muy mal. Un día quedamos Louis, Liam, Niall, Harry, Erica, Zayn, las chicas y yo en el parque. Harry empezó a tirarme los tejos y Zayn soltó que estábamos saliendo. Harry se enfadó y comenzó a empujar a Zayn, yo... Estaba asustada de que le pasase algo y negué que salíamos. A él... Le sentó mal y yo decidí venirme a la casa. Eri me acompañó y ya en casa nos enteramos de que estaba embarazada. No sabía que pensar... Solo tenía dieciséis años, ni siquiera había cumplido los diecisiete. Tenía un futuro, pero en segundos todo se esfumó. Yo... No podía hacerle daño a mi bebé, en solo un minuto ya habría dado mi vida por él, lo amaba... Pensaba contárselo a Zayn. Cuando él llegó a casa, Eri se fue. Zayn... Me empezó a decir que por que había dicho que nunca saldría con él, que... Yo ya no le importaba. Subí, recogí mis cosas y me fui delante de sus narices. Yo... He estado en la casa del centro de Eri, sus padres se han portado muy bien conmigo. He estado trabajando hasta los siete meses para no tocar el dinero de la universidad... Yo quiero darle un futuro a mi hijo.- no me había dado cuenta, pero estaba llorando. Mi cara estaba empapada. Mi madre me abrazó, la necesitaba.
Mamá- Todo va estar bien, ¿vale? Aquí tienes a tu madre. Tú no estás sola.
No estoy sola.

Capítulo 42

Hacía ya como unos cinco meses que me había ido de casa. Mi barriga ya estaba enorme, ya de 8 meses. Mamá hablaba conmigo por cartas, me contó que mi hermanito había muerto cuando mi madre se cayó por las escaleras de la casa, que lo había dejado con Paul y que se había ido a EEUU. Se había ido.
Erica vivía conmigo ya que en cualquier momento podía presentarse el parto.
                                                                            ****
No me imaginaba como podía agradecerle a Erica y a sus padres todo lo que hacía por mí.
Había estado trabajando hasta los siete meses de secretaria en una oficina, y ya había tenido que pedir la baja para centrarme completamente en mi bebé. No tenía ni la menor idea de que era, ya que no era visible. No me gustaban las sorpresas, las odiaba.
Erica- ¿Cómo le pondrás?- preguntó mientras yo miraba la televisión con mi mano derecha apoyada en mi barriga sintiendo las patadas que me estaba dando mi hijo o hija.
Ainhoa- No lo sé...
Erica- ¿Si es niña?
Ainhoa- Creo que María o Daniella.
Erica- ¿Y si es niño?
Ainhoa- Yo... No lo sé. - me encogí de hombros.
Erica- ¿ Zayn verdad?
Ainhoa- Yo...
Erica- Tía, habla con él. Te quiere.
Ainhoa- Yo... No le importo, me lo dijo bien claro y... Paso de sufrir de nuevo.
Erica- Tía, si le importas, y lo suficiente para negarse a irse a EEUU con sus padres, para ganarse la vida solo y para estar malviviendo en un piso compartido con otros cuatro tíos por el simple echo de buscarte.
Ainhoa- No se que dices pero...
Erica- Te está buscando, lleva meses buscándote. Se opuso a su padre y está viviendo en un piso medio en ruinas con otros cuatro tíos que está pagando a base de pasarse el día trabajando. Te echa de menos.
Ainhoa- Me da igual, ahora... Él no me importa.
Erica- Es un chiste, ¿verdad? Hermana, otra cosa no sabré, pero si a Zayn le pasa algo tu te mueres.
Ainhoa- Eso... No es verdad. - tragué saliva.
Erica- Bueno, como tú digas.
Pero, ¿realmente no me importaba?

Capítulo 41.

La frase de Zayn me resonaba en la cabeza, "Ya no me importas". Pero no me podía permitir seguir llorando, tenía que ser fuerte y ir hacía delante. Ahora tenía otra razón por la que vivir.
Los padres de Erica se ofrecieron amablemente a prestarme su casa en el centro de Londres mientras solucionaba mis problemas. Erica me ayudó a preparar la casa y a colocar ropa.
Erica- Puedes quedarte el tiempo que quieras hermana. Eso sí, debes hablar con tu madre, tiene que saber que estás bien.
Ainhoa- Eri, no quiero volver, no quiero hablar con nadie de esa casa.
Erica- Cielo, te entiendo, pero tu madre debe saber que te encuentras bien.- Dijo Eri pensativa- ¡Ya se! Puedes hablarle por cartas, contarle cosas, y yo se las puedo llevar.
Ainhoa- ¿En serio me haría ese favor?- mi amiga asintió- Gracias Eri.
Erica- No se dan, para eso estamos las amigas.- me sonrió- Hermana, ¿Lo... vas a tener?
Ainhoa- Es mi hijo, no le negaría la vida por nada del mundo. Ni mi madre me la negó estando en peores condiciones que yo.
Erica- Así se habla ¡Esa es mi hermana!- esbozó una sonrisa - Mi tio es ginecólogo, te puede revisar cuando tu quieras sin la necesidad de que vaya tu madre.

                                                                        ****
Me encontraba sentada en el salón sin saber que decirle a mi madre, sin saber que decirle para explicarle mi marcha. ¿Sufriría mucho? Si que lo haría. Pero ahora tenía a Paul y a mi nuevo hermano o hermana. Tendría apoyo. Yo tenía a Erica y a mi bebé, y con ellos lo tenía todo.
¿Sería niño o niña? ¿Se parecería a mí o a él? Mil cosas se pasaban por mi mente mientras empezaba a mirar el papel en blanco.

NARRA MAMÁ

Estaba preocupada por Ainhoa. Ella nunca había tardado tanto en venir a casa. Ni Paul ni Zayn sabía donde se encontraba mi pequeña.
El timbre sonó, dejando que se expandiese por el ambiente la pegadiza melodía.
Ande lentamente hasta la puerta y después de abrir la puerta pude ver a la familiar chica, Erica.
Patricia- ¡Erica! ¿Sabes dónde está Ainhoa?- dije intentando sonar lo más normal posible- ¿Viene ya? ¿Le pasó algo?
Erica- Patricia... Ainhoa no va ha venir.- dijo mirando hacía el suelo.
Patricia- ¿Cómo que no va a venir?
Erica- Ella... Me dio esta carta para ti. Puedes contestarle, yo vengo a recoger tu contestación para entregársela mañana por la mañana.- dijo mientras me tendía una hoja de papel.
La cogí con dificultad, por el shock que estaba sufriendo, y sin decir nada Erica se fue cerrando la puerta con el mayor sigilo posible. No podía moverme, estaba anclada al recibidor, no podía digerir las palabras que acababa de escuchar. Sentí una mano en mi hombro y me giré de golpe como auto reflejo para ver a mi hijastro.
Zayn- Patricia, ¿Quién era? ¿Estás bien? Te veo muy pálida.- preguntó el chico preocupado.
Patricia- E... Era Erica. Ainhoa... Ainhoa... -dije mientras se me escapaban un par de lagrimas- No va ha volver.
Zayn- Co...Como que no va a volver...- los ojos del chico también se cristalizaron.
Patricia- Se ha ido.
                                                                       ****
Quería esperar a estar sola y calmada para leer la carta de mi hija, tan sola y calmada como me encontraba ahora.

"Hola mamá,
                    bueno, Eri ya te habrá dicho que no voy a volver, ¿no? Al menos no por ahora. Yo... Solo te pido que respetes mi decisión de irme, por que saber perfectamente que yo no me iría por gusto, y por que sabes que tengo una muy buena razón de por que mi marcha. Y también sabes que no te la diré, no ahora, tal vez en unos meses... O en unos años... Lo que tarde en olvidar.
                    Sabes que nunca he sido la típica niña malcriada que hace esto por atención, que nunca he tenido esa oportunidad. Por eso ahora debes confiar en mí. He sufrido mucho, y si estoy en casa sufriré más. Quiero alejarme de mi anterior vida por un tiempo, y puede que con el tiempo olvide y pueda volver. Quizás te lleves una sorpresa y me veas más cambiada de lo normal.
                    La cosas es, que por favor mamá, no me busques. Déjame liberarme de este dolor que llevo en mi corazón. He cogido todos mis ahorros, todos. Voy a necesitarlos, y no exactamente para la universidad, a la cual por cierto no asistiré. Y tengo una buena razón, la cual, tampoco, no te pienso decir.
                    Tienes que saber que te quiero, que aunque por la falta de un padre en mi vida no hayamos tenido demasiado roce como el resto de chicas adolescentes, te quiero, eres mi madre y te agradezco que te hayas sacrificado tanto por mí.
                    Sabes que gracias a ti siempre he sido muy independiente y podré apañármelas solas también esta vez. Confía en mi como lo has echo siempre, por favor mamá. Regresaré.
                                                                                                                                  Con amor, Ainhoa."

domingo, 2 de junio de 2013

Capítulo 40 :)

Habían sido los peores 10 minutos de mi vida, a parte de los más largos. Me tumbé en el sofá, mareada a la espera de que Erica me dijese que era lo que decían esos pequeños tubos.
Ainhoa- ¿Qué dice?- dije casi comiéndome las uñas.
Erica- Los cinco dan... Positivo.- bufé y hundí mi cabeza en una almohada.
Ainhoa- ¡Mierda, mierda, mierda!- dije casi pegándome cabezazos contra la almohada.
Erica- ¿Qué vas a hacer?
Ainhoa- Antes que nada hablar con Zayn.- a la vez que decía su nombre, la puerta se cerró dando el aviso de que había llegado.
Erica- Bueno, os dejo. Cualquier cosa me llamas o me tienes a dos calles.
Ainhoa- Gracias tía.
Abracé a mi mejor amiga y a la vez que ella salía del salón Zayn entraba. Segundos después se sintió cerrar la puerta más fuerte de lo que Erica quería.
Zayn- ¿Por qué le dijiste eso a los chicos?- me dijo con tono molesto.
Ainhoa- ¿Decirles qué?
Zayn- ¡Oh, vamos! ¡No te hagas la estúpida!
Ainhoa- Vuelve a decirme estúpida y no te vuelvo a dirigir la palabra. Tú nunca me preguntaste si podías decirlo.
Zayn- ¡Oh vamos! Te estabas manoseando con Harry.
Ainhoa- ¿Enserio piensas que yo me voy manoseando con los tíos por ahí? ¡Harry es solo mi amigo!
Zayn- El otro día tu amigo me dijo "Antes de este mes Ainhoa está en mi cama". Quería arrancarle la cabeza.
Ainhoa- ¿Y por eso tienes que tratarme de guarra? ¡Vamos que el que me oculta donde va eres tú!
Zayn- ¿Otra vez con eso? ¡Que no te lo puedo decir joder!
Ainhoa- Entonces si tú me escondes cosas yo puedo estar con Harry cuando quiera.
Zayn- Entonces yo puedo irme con otras chicas.
Ainhoa- Te puedes ir a la mierda Zayn... Eso ya lo haces además.
Zayn- A la mierda te vas tú, yo ya he estado con ella mucho tiempo.
Ainhoa- ¿Sabes qué? Te he estado aguantando demasiado tiempo... Si me ocultas cosas y me tratas así no vale la pena seguir con esto...- Rompí a llorar y subí a mi habitación seguida de Zayn.
Zayn- ¿Me estás dejando?- me preguntó mientras yo cogía mi bolsa de viaje y metía mi ropa, dinero y algunas cosas más.
Ainhoa- Sí.
Zayn- ¿Dónde vas?
Ainhoa- ¿Qué más te dará? Me has mandado a la mierda... Ya no te importa donde vaya imbécil.
Zayn- Es verdad, ya no me importas.
Dicho esto se fue de mi cuarto. Seguí llorando a lágrima tendida. Cogí más dinero de todos mis huchas y mis monederos hasta que cerré la bolsa y fui camino a casa de Erica.
Erica- Tenemos una casa en el centro y a mis padre seguro no los importa dejártela.
Ainhoa- Gracias tía.
"Ya no me importas"

Capítulo 39 :)

Tardé a penas un segundo en llegar al báter para vomitar.
Erica- ¿Estás bien?- me dijo mientras me lavaba los dientes y escupía el líquido de mi boca.
Ainhoa- Bueno, ya sabes, habré pillado algo en España.
Erica- Tía, ve al médico. ¿Y si es algo malo?
Ainhoa- He estado pensando... Creo que se lo que tengo.
Estos días había estado observándome. Seguía confusa de mi estado de salud hasta que vi un paquete de compresas en mi armario del baño.
Erica- ¿Y qué es lo que tienes según tú?
Ainhoa- Creo que estoy embarazada.- me apoyé en la pared y fui descendiendo hasta sentarme en la pared.
Erica- ¿Qué?
Ainhoa- No tengo la regla desde hace cuatro meses. Vómitos, antojos de comida, sensibilidad, ganas de llorar a todas horas, rayadas múltiples con lo de Zayn todo el día...
Erica parecía que se iba enfadando a la vez que hablaba.
Erica- ¡Ainhoa Taylor Lorent! ¿Pero tú eres gilipichi? ¡Tía! Puede que estés embarazada y estás ahí sentada sin salir de dudas.
Ainhoa- Tengo miedo Erica.
Erica- ¿Miedo?
Ainhoa- Miedo de estar embarazada a los 16 años.
Erica- Lo mejor es que salgas de dudas ya...- parecía que pensaba.- Espérame aquí. Voy a la farmacia y cuanto antes salgas de dudas mejor.
Erica, sin esperar mi respuesta, salió de la habitación camino a la calle. Minutos después volvió más nerviosa que yo. Apenas cruzó el umbral de la puerta metió su mano en una bolsa de plástico y sacó como cuatro o cinco cajas.
Ainhoa- ¿Tantos?- dije cogiendo cinco cajas.
Erica- Tu calla y apunta bien, no creo que tengas suficiente pis para todos.- dijo riéndose nerviosa mientras me empujaba hacía el baño.
Me metí en el baño dispuesta a atinar con los cinco. Empecé a sacar test de las cajitas y seguí las instrucciones al pie de la letra. Cuando terminé, le di las pruebas a Erica, la cual los dejó en la mesa. Había que esperar 10 minutos.

Capítulo 38 :)

Caminábamos hacía el parque, que se encontraba al final de mi calle. Erica casi tiraba de mí. Por fin, minutos después, llegamos pudiendo distinguir cinco figuras masculinas, entre ellas, la de Zayn. Genial, no iba a hablar con él de todos modos. Que más dará...
Harry- Hola preciosa.- me dijo el rulos mientras venía a abrazarme. Vi los puños de Zayn apretarse cuando le correspondí al abrazo.
Me acerqué al resto de los chicos, menos a Zayn, y los besé en sus mejillas y los abracé en modo de saludo.
Niall- Creo que te veo más alta pequeñaja.- dijo Niall mirándome de arriba abajo.
Zayn- ¿Sabéis qué?- dijo Zayn como si se le hubiese ocurrido una idea. Cruzó el metro que nos separaba y me pasó el brazo por la cintura.- Ainhoa y yo estamos saliendo juntos.- no me lo esperaba, tan siquiera me moví de ahí de lo pillada que me dejó por la situación.
Harry- ¿Qué?- parecía que se le había aparecido algo. Estaba totalmente blanco.
Zayn- Pronto cumpliremos seis meses de estar juntos.- se le veía tan feliz.
Harry- ¿Seis meses?- vi los puños de Harry cerrarse con fuerza.
Zayn- ¿Qué te ocurre Harry?
Harry- ¿Y eres capaz de preguntarme que demonio me pasa?- estaba enfadado.
Zayn- No entiendo.- su cara era confusa.
Harry- ¿Qué no entiendes qué? ¡Mierda, sabías que me gustaba desde que la vi y vas y me haces esto!- empezó a caminar hacía Zayn y lo comenzó a empujar.
Me asusté tanto, que entre el miedo de que se peleasen y mi enorme cabreo hacía Zayn grité:
Ainhoa- ¡Es una maldita broma! ¡Nunca saldría con Zayn! ¿Cómo le habéis podido creer?
La situación se calmó, Harry se rió sintiéndose un estúpido, los chicos se rieron con él, Erica se quedó sin habla por lo que había dicho y a Zayn se le entristeció la cara.
Ainhoa- Debo irme, me siento algo mal.
Me despedí de todos y Erica se ofreció a compañarme, ya que mi madre y Paul estaban de visita al ginecólogo o algo así, y a mi no me gustaba estar sola.
Erica- Te has pasado un poco tía.
Ainhoa- No quería que se peleasen... Además, ¿a quién le ha preguntado si se los podía contar?- ella asintió en modo de darme la razón.
Erica- ¿Cómo has visto su cara?
Ainhoa- Blanc...- una nausea terrible no me dejó terminar mi frase.
En menos de un segundo estaba vomitando en el báter.