La verdad es que camino al supermercado más cercano solo había como cinco minutos o incluso menos. Vamos, lo que tardabas en cruzar la calle, llegar a la esquina y girarla. En medio camino a Zayn le sonó el móvil, y lo cogió enseguida. Era Paul, y lo entendí cuando dijo, "Ah, hola papá ". Me reí en mi interior por la absurda conclusión que había llevado acabo. Hablaba y hablaba, hasta en un punto en que estaba tan concentrado en la conversación que se tropezó y tuve que agarrarle del brazo para que no se matase en mitad de la calle. Y claro, me empecé a reír y hasta que no me quedé a gusto no paré. Pasó un rato hasta que me tendió el móvil.
Zayn- tu madre quiere hablar contigo.
Cogí el móvil y lo puse en mi oreja casi al instante.
Ainhoa- Hola mamá.
Mamá- Ainhoa, ¿cómo llevas las cosas de casa?
Ainhoa- hace ya que está limpia, y ahora estamos camino ha hacer la compra.
Mamá- ya sabes, no te pases gastando.
Ainhoa- mamá, es dinero para comida, que no me voy de fiesta ni nada por el estilo.
Mamá- ah, ahora que lo mencionas, nada de fiestas en casa.
Ainhoa- ¿mamá? ¿Cuándo he hecho yo fiestas en casa?
Mamá- bueno, por si acaso.
Ainhoa- ¿Qué tal España?
Mamá- increíble, como la recordaba.
Ainhoa- ¿tú eres de allí no?
Mamá- bueno, hija, tengo que colgar... Ya llamaré para ver que tal.
El fastidioso pitido sonó, y yo me mosqueé un poco, ¿por que no contesta a mis preguntas nunca?
En mi corazón llovía, en el cielo casi. Había mucha humedad en el ambiente, pero eso era normal. Apenas tardamos quince minutos en comprar y compartimos las bolsas, ya que Zayn se empeñó en llevarlas todas él, y claro me opuse. Caminábamos lento camino a casa, en silencio, sin apenar sentírsenos respirar. En cuanto llegamos dejamos las bolsas en un rincón.
Zayn- ¿Qué vas a hacer?
Ainhoa- colocar las cosas, hacer la comida, los deberes ...
Zayn- venga, te ayudo.
Ainhoa- joder, últimamente siempre estás por la labor de ayudar y estar pegado a mí.
Su sonrisa desapareció.
Zayn- siento molestarte por que querer estar contigo, lo siento.
No se sabía ni que sentir, si ponerme a llorar, si ir tras él cuando corrió escaleras arriba... Si tirarme desde una ventana. O simplemente, si aclararme y hablar con él sobre lo que estaba pasando.
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