sábado, 29 de junio de 2013

Capítulo 50. {FINAL DE LA NOVELA/FANFIC}

NARRA AINHOA

Nuestro pequeño estaba tan mayor y hermoso. Con la misma piel morena, la rebeldía y el carácter de su padre iba matando a decenas de chicas con su paso. A sus diecisiete años, ya estaba enamorado, aunque a diferencia de Zayn y mía, nosotros, sus padres, estábamos al tanto.
Zayn E.- ¿Puedo traer a Jade esta noche a casa?- preguntó mientras cogía su chaqueta de cuero.
Ainhoa- Esta noche viene tu abuela a casa.
Zayn E.- ¿Puedo traerla?
Zayn- Creo que será mejor que la traigas otro día.- dicho esto, nuestro hijo bufó y se marchó de la casa de un portazo.- Tengo miedo.- dijo mientras me abrazaba por detrás y dejaba su cabeza en mi hombro.
Ainhoa- ¿De qué tienes miedo?- dije mientras besaba su mejilla.
Zayn- De que le pase como a nosotros y nos haga abuelos demasiado pronto.
Ainhoa- Zayn, déjalo estar. Tiene que equivocarse.
Zayn- Pero...
Ainhoa- A él no le va a pasar lo mismo. ¿Y sabes por qué?
Zayn- ¿Por qué?
Ainhoa- Por que en nuestra historia lo que faltó fue un padre, un padre que a mi me falto. Pero en su historia está todo, unos padres que le quieren, dinero, una novia... No va a sucederle lo mismo, ¿vale? Él es listo, y ya sabe de lo que nos pasó a nosotros.
Zayn- ¿Y tú sabes qué?
Ainhoa- ¿Qué?
Zayn- Que a pesar de todo, doy gracias a dios por habernos echo cometer ese "error". Por que si no te hubiese conocido, ahora no sería ni la mitad de feliz como lo soy contigo, si no te hubieses ido, no habría sabido cuando de verdad te amaba, y por que tener un hijo contigo ha sido lo más hermoso que haya podido haber.
Ainhoa- ¿Y tú quieres saber otra cosa?- sonreí tímida.
Zayn- ¿Qué?
Ainhoa- Estoy embarazada de nuevo.
Y ahí empezaba el ciclo de nuevo. Solo que esta vez no me iría.
                                                                       ****
¿Hoy día? Hoy día Zayn y yo caminamos todos los días por el parque de siempre, con nuestros cuerpos ya arrugados por el paso de la edad, pero con nuestro corazón latiendo con una sola razón, nosotros, nuestro amor. Nuestros hijos, Zayn Edward y Ariana Patricia, están mayores, casados, con trabajos estables y con hijos. 
Ellos son los dos más preciosos errores que cometimos. Y volvería a cometer esos dos preciosos errores las veces que hiciese falta.
Quiero morir junto a él, solo pido eso, que el día de mi muerte él esté conmigo, los dos, juntos, como hemos estado desde hace ya ochenta largos años. ¿Y lo más curioso? Nos amamos igual o incluso más que hace ochenta años.
¿Conclusión de esta historia? El amor lo puede todo, puede doblegar el orgullo, puede doblegar tu voluntad... Correción: en el amor, no hay voluntad ni orgullo. Solo hay amor, mariposas que envejecen contigo en tu estómago, pero que están ahí hasta el día de tu muerte. Y eso es amor verdadero. No amar a nadie más de esa manera tan especial como se ha amado al primer amor, a ese primer amor que nunca se olvida por mucho que queramos. El amor no es cosa de edades, ni siquiera de lazos familiares... Solo es del corazón. Y en este amor, en nuestro amor, no cuenta el orgullo, solo contamos Zayn y yo, hasta la muerte.



               

viernes, 28 de junio de 2013

Capítulo 49.

Narra Ainhoa

Abrí los ojos y los cerré inmediatamente por toda la luz que inundaba la habitación blanca. Los abrí de nuevo, parpadeando varias veces. Me removí, doliéndome todo el cuerpo de haber estado dios sabe cuanto tiempo dormida. Me incorporé en la incómoda cama y pude ver a un moreno mirándome, a medio metro, sentado junto a mi cama en un sillón con lo más bonito que podía haber en brazos, nuestro hijo.
Zayn- Has despertado.- me sonrió y segundos después besó mis labios.
Ainhoa- ¿Cuanto tiempo llevo dormida?
Zayn- Un día y medio, nuestro hijo y yo te hemos echado de menos.
Ainhoa- Quiero cogerle, quiero conocerle.- le tendí los brazos y este me dio al bebé.
Era simplemente hermoso, con bastante pelo moreno, arrugadito y con unas manos tan pequeñas y entrañables. Lo acurruqué en mi pecho y se tranquilizo, me había reconocido, había reconocido a su madre.
Zayn- Lleva cinco días esperándote.
Ainhoa- Es precioso.
Zayn- El nombre...
Ainhoa- Oh, no, su nombre está decidido desde el primer momento en que supe que estaba embarazada.
Zayn- ¿Y es...?
Ainhoa- Zayn, se llama Zayn, Zayn Edward Malik.
Zayn- ¿Enserio quieres ponerle mi nombre?
Ainhoa- Siempre me ha gustado tu nombre, ya lo sabías.

________________________________________________________________________

Hola mis amores, se que este capítulo fue corto, pero saben ¿por que? ¡Por que el capítulo 50 será el capítulo final! Y si, después de tantos meses escribiéndola llega a su fin, pero como todo, cada cosa tiene un final, y a esta ya le llega el suyo. Mañana subiré el último capítulo, y espero recibir comentarios y tal de que os pareció y tal. Comenzaré otra novela, ya os informaré mañana. Os quiero. Estad pendientes de mañana :*

jueves, 27 de junio de 2013

Capítulo 48.

Narra Zayn

Al cabo de media hora de espera, nos hicieron pasa a una sala blanca para que nos sentásemos.
Dra.- De los cinco voluntarios a donar sangre, solo... Zayn, Zayn Malik tiene compatibilidad con la sangre de la señorita Lorent.- dijo mientras ojeaba un informe.
Zayn- Estoy listo para que me saquen la sangre que haga falta.
Dra.- Antes debe firmar una hoja...

                                                                        ****

La sangre iba a ser pasada directamente de mi cuerpo al de Ainhoa por medio de unos conductos. Ella estaba en una camilla contigua a la mía, muy pálida y delgada, tenía los ojos abiertos. Me senté a su lado mientras los doctores preparaban todo.
Ainhoa- ¿Qué pasa? - preguntó débil.
Zayn- Te hace falta sangre, estuviste a punto de morir desangrada.
Ainhoa- ¿Me van a meter sangre?
Zayn- Sí, y todo va ha estar bien.
Dc.- Zayn, ¿listo para sacarte un litro de sangre?- asentí.
Ainhoa- ¿Tú...?
Zayn- Lo hago por ti, por que quiero que te quedes conmigo y con nuestro hijo.- dije mientras me inclinaba y rozaba mis labios con los suyos.
Ainhoa- Oye- me llamó la atención.
Zayn- ¿Qué ocurre?
Ainhoa- Te quiero.
Zayn- Yo también te quiero... No tienes idea de cuanto.

                                                                        ****

Después de haber perdido un litro de sangre, me hicieron tomar un líquido que estaba asqueroso. Me dejaron reposar un buen rato y después me dejaron pasar a la sala donde estaba Ainhoa.
Ella tenía mejor color de piel, se le veía mucho mejor. Estaba dormida, con una cara que irradiaba tranquilidad.
Por orden mía, ahora traerían a nuestro hijo. Lo único que sabía de él, es que era un niño. No había querido verlo hasta que Ainhoa estuviese fuera de peligro.
La enfermera entró con nuestro hijo envuelto en una mata. Me lo tendió con cuidado y salió indiferente de la sala sin decir nada. Miré al bebé que dormía en mis brazos. Aunque fuera pequeño, de apenas dos días, tenia la misma cara de tranquilidad dormido que su madre. Eso me hizo quererlo aun más.

Capítulo 47.

Narra Ainhoa.
Estaba débil y vacía, mientras veía a una enfermera llevarse a mi hermoso bebé y me colocaban tubos por todos lados. Me estaba desangrando.

Narra Zayn.
Quien sabe cuantas horas llevaba esperando en la sala de espera, dando vueltas en círculos por los pasillos a punto de matar a alguien. Patricia lloraba y lloraba con Erica. Mi madre llegaría en cualquier momento junto a mis hermanas, y mi padre, bueno, mi padre se había vuelto un alcóholico, así que preferí no avisarle.
Me senté junto a Patricia y la abracé.
Zayn- Todo va a estar bien. Ella es fuerte, ella va ha ...- tragué saliva.- Salir viva de esto.
Patricia- ¿Y si no lo hace? ¿Y si se muere? ¿Y si consigue tener al bebé y no sobrevive? ¿Podrás mirar a tu hijo? Por que yo no podré pensando que mató a mi hija.- casi musitó mientras lloraba.
Zayn- Ella querría que le quisieses... Ella está dando su vida por ese bebé.- agaché la cabeza.
Patricia- Yo también quisiese que Ainhoa ahora estuviese en alguna prestigiosa universidad estudiando... Pero está en un quirófano, siendo madre adolescente, y medio muriéndose.
Zayn- Ella va ha salir viva de esto, ella y nuestro bebé.- sentencié la conversación
Las horas pasaban, yo iba a hacer un agujero en el suelo de tanto caminar por el mismo lado y nadie decía nada. Mi madre y mis hermanas hacía ya como dos horas que habían llegado. Sentía impotencia de no saber que estaban haciendo con mi niña, de no poder abrazarla y decirle que todo estaba bien.
Alguien me sacó de mis pensamientos.
Dr.- ¿Familiares de Ainhoa Taylor Lorent?- dijo pausadamente.
Zayn- Soy su pareja, el padre.- dije rápido.
Dr.- Ella... Necesita sangre. Ha perdido demasiada en la operación. No sobrevivirá si no le inyectamos más sangre rápido.
Patricia- Yo, quiero hacerme las pruebas de compatibilidad.
Zayn- Yo también quiero hacérmelas.
Erica- Yo también.
Mi madre también se ofreció voluntaria para donar, al igual que Doniya, mi hermana mayor. Los cinco pasamos a una sala, en la cual nos tomaron muestras de sangre para analizar la compatibilidad. Nos hicieron esperar para las resultados cerca de una media hora.

miércoles, 26 de junio de 2013

Capítulo 46.

"Don't let me go"

Mamá no abría ni a la de tres.
Ainhoa- Mamá, se que tú nos encerraste, y debo ir al baño, abre la puerta.- dije resignada a punto de hacerme pis encima.- ¡Mamá! ¡Sabes que a las embarazadas se nos escapa el pis, jo, juro que me hago pis aquí mismo!- dije haciendo movimientos raros con las piernas.
                                                                       ****
El secador acababa de ser desenchufado y ahora estaba pasando mi peine de madera sobre mi fino y largo pelo. El top gris dejaba ver mi tripa al completo. Mis shorts negros dejaban ver mis piernas. Siempre solía ponerme prendas similares para dormir. Me dispuse a bajar al salón.
Miré a mi preciosa madre, sentada en el sofá, a Zayn que me veía bajar las escaleras, y a Eri que estaba casi dormida en el sofá. Comencé a caminar hacía el sofá cuando sentí un dolor por los ovarios. Me paré en seco en mitad de la sala y observé mi entrepierna mojada por un líquido transparente que ahora chorreaba mojando el suelo de este.
Ainhoa- Oh,oh.- dije levantando la cabeza y mirando a Zayn que ya me miraba con la boca entreabierta sabiendo lo que ocurría. Este, rápido se levantó y me sujetó.
Zayn- Patricia- llamó a mi madre, la cual le miró.- Ya viene.- Tanto mi madre como Erica se levantaron sabiendo perfectamente a que se refería.
Mi madre inmediatamente salió a por el coche y Erica subió por una maleta que habíamos preparado para la ocasión.
Ainhoa- Prométeme que vas a estar conmigo- casi susurré sujeta por Zayn cuando me vino el primer dolor.
Zayn- Lo prometo, todo va a estar bien.- me susurró al oído, mientras seguidamente me besó en la mejilla.
                                                                       ****
Un dolor insoportable recorría todo mi cuerpo, en especial mi feminidad, siendo ensanchada casi a la fuerza por mi pequeño bebé, el cual llevaba como ocho horas intentando salir de mí. No me gustaba nada la sala de partos, todo era azul y eso, por alguna razón desconocida me ponía nerviosa. Las enfermeras se movían nerviosas a mi alrededor. Zayn me sujetaba la mano nervioso. De un momento a otro, en medio de un dolor, empezó a sonar un pitido.
Dra.- ¡Se ha parado! ¡Hay que intervenir o se ahogará!- gritó mi comadrona.
Ainhoa- ¿Qué?- farfullé.
Dra.- Se está ahogando.
Ainhoa- ¿Qué? ¡Tiene que sacarlo!
Dra- Puede ser peligroso para ti, podrías no soportarlo.
Ainhoa- Me da igual, sácalo, no dejes que le pase nada.- la doctora asintió y fue corriendo a preparar la sala de operaciones.
Zayn- ¿Qué? ¡No! ¡No puedes ponerte en peligro!- dijo cuando salió del estado se shock.
Ainhoa- Sí puedo, lo voy ha hacer. Soy mayor de edad y puedo decidir.
Zayn- No me hagas esto, por favor.- comenzó a llorar. Le cogí como pude la mano.
Ainhoa- Si... No aguanto la operación, dile que su madre le quería como nadie en este mundo, y que siento no haber podido estar allí en los momentos importantes de su vida. - Dije con lágrimas en los ojos.- También dile que su madre amo como nadie a podido amar a su padre y que lo hizo hasta la muerte literalmente.- seguido de esto los dos nos sonreímos y me besó.
Se detuvo en seco detenido por la puerta que ponía "Restringido el paso a personal no autorizado".

martes, 18 de junio de 2013

Capítulo 45.

NARRA AINHOA

No quería estar ahí, quería huir de allí, pero no podía por que la dichosa puerta se había atrancado y había que esperar horas.
Estaba nerviosa, solo daba vueltas por todo mi cuarto y Zayn me miraba, a mi y a mi tripa. Me detuve ante la ventana y empecé a mirar por ella. Los coches pasaban rápidamente por la carretera. Me senté en el pollete acolchado de la ventana y flexioné las piernas lo que mi tripa me permitió. Vi a Zayn venir con la silla de mi escritorio y se sentó a mi lado.
Zayn- Hola- dijo mientras me rozaba la mano. Yo ni me giré y seguí mirando a la ventana.- ¿Puedes dejar de ser una inmadura y hablar conmigo?- eso si que me hizo mirarle mal.
Ainhoa- Yo no soy inmadura, no sabes lo que he tenido que pasar estos meses para poder vivir y que mi hijo tenga comida cuando nazca.- solté casi en un susurro.
Zayn- No, no lo sé, ¿me lo cuentas?-dijo esperanzado.
Ainhoa- ¿Para qué? ¿Si a ti no te importa? Ya sabes, "Ya no me importas"- susurré lo último intentando imitar su voz.
Zayn- Preciosa, no sabes cuanto me he arrepentido de haberte dicho... Nunca me gustó mentir, y ese día lo hice y con lo más precioso que hay. - me sonrió- ¿No importarme? ¿Tú? ¿Crees que si no me importaras habría estado buscándote casi siete meses? Podría haber decidido olvidarte e irme con mi familia a USA. Pero me quedé, te he estado buscándote.
Ainhoa- ¿Y querías encontrarme para llamarme inmadura?
Zayn- Deja de esforzarte por que no vamos a pelear.- seguía sonriendo.
Ainhoa- Yo no quiero pelear, no puedo, se me podría adelantar el parto.- dije acariciando mi tripa y sonriendo.
Zayn- Tenemos que hablar de muchas cosas.
Ainhoa- ¿Como que?
Zayn- Como que yo te quiero, que estos siete meses han sido los peores de mi vida, como que te he echado de menos... De nuestro hijo.- las tres últimas palabras me mataron. ¿Para que negarlo? Si iba a saber que era mentira.
Ainhoa- Pues empieza, por que no me gustaría tener a mi hijo aquí.
Zayn- Nuestro- me corrigió.- Ainhoa, si te digo que te amo más que mi vida no te estoy mintiendo. No he podido ni intentar olvidarte, no quiero hacerlo, no puedo, mi corazón no me lo permite. Espero que estoy no te suene cursi.
Ainhoa- ¿Me quieres?- dije mirándole inquieta.
Zayn- Yo no te quiero, yo te amo.- me tocó la cara, pero esta vez no me retiré.- ¿Y tú me amas?
Ainhoa- No se, no se.- me reí. Aunque a Zayn no le hizo demasiada gracias.- Que sí, jo, que era una broma.
Zayn- Está bien.- me acarició el brazo.- Te he echado de menos. Por cierto, cuando no te decía donde iba, era por que estaba trabando en un local de camarero para llevarte de vacaciones a Yaiza, donde naciste. Pero era una sorpresa y no podía decírtelo.
Ainhoa- ¿Enserio?
Zayn- Sí, aun tengo guardado el dinero y podríamos ir este verano. Aunque habría que poner algo más de dinero, por el bebé.
Ainhoa- Me gustaría conocer donde nací, por curiosidad.- dije mientras me ponía de pie y me retorcía en mitad del cuarto por las patadas de mi bebé.
Zayn- ¿Qué pasa?-dijo preocupado viniendo a sujetarme.
Ainhoa- me está pateando.
Zayn- ¿Puedo?- dijo mientras hacía ademán de tocarme la barriga.
Ainhoa- Claro.- sonreí. Fuese lo que fuese iba a ser futbolista.
Y ahí me encontraba, recapacitando sobre lo que había pasado.

lunes, 17 de junio de 2013

Capítulo 44.

Volvía a casa. Mi madre me iba a cuidar y ayudar con el bebé, ya a una semana de nacer. Quería saber como era y que era.
Mi madre me tocaba el pelo mientras yo estaba echa un ovillo en el sofá viendo la televisión.
Mamá- ¿Cómo te encuentras?
Ainhoa- Bien, estamos bien.- Le sonreí.
El timbre sonó. Seguro que era Erica, que me iba a traer algunas cosas que me dejé en su casa del bebé. Me levanté como pude.
Mamá- No, no, no te muevas, ya voy yo.
Ainhoa- Mamá, tengo una pierna dormida, quiero andar.- me reí. Mi madre me sonrió.
Al final fuimos las dos, yo me adelanté con mi mano izquierda debajo de mi tripa, la cual parecía que si crecía un poco más se iba a caer.
Ainhoa- ¡Vaaaaaa!- grité desde el pasillo para que no volviesen a tocar.

Narra Zayn

Debía hablar con Patricia, mi padre me había dicho que hablara con ella sobre su divorcio que se llevaría a cabo pronto.
Toqué la puerta con los nudillos y miré hacía todos lados. Sentí un "Vaaaa" del pasillo, que me resultó tan familiar que hasta me empecé a poner nervioso.
La puerta se abrió y dejó ver a una chica sonriente, aunque su sonrisa fue decayendo.
Zayn- ¡Estás aquí!- casi grité viendo a esa pequeña chica que retrocedió cuando me vio adentrándose en la casa. Huía. Entré en la casa sin invitación alguna detrás de la preciosa chica que había entrado. Patricia se volvió blanca cuando me vio.
Ainhoa estaba en un rincón del salón, asustada, con algo similar a la depresión.
Patricia- Zayn, tienes que irte.- me musitó.
Zayn- ¿Qué? ¡No! No me voy a ir. La he encontrado.- seguía sonriendo a pesar de que no comprendía nada.
Ainhoa- Ve-vete.- susurró la preciosa chica que estaba de espaldas a mí. Comencé a caminar hacía ella.- ¡No te acerques! ¡Vete!- me gritó cuando me vio de reojo.
Zayn- Ainhoa, no me hagas esto, tú... Si me importas, muchísimo.- dije viendo su enorme rechazo hacía mí.
Ella estaba llorando, no quería que llorase.
Ainhoa- Por favor, mamá, que se vaya. Yo... No quiero verlo, por favor.- musitó mientras sollozaba.
Patricia me cogió del brazo pero yo me aparté y seguí caminando hacía la pequeñísima Ainhoa de no más de 150 cm. Cuando estuve a menos de medio metro de ella le toqué el brazo y lo apartó. Se fue hasta la otra punta de la habitación.
Mi boca se empezó a abrir a medida que le miraba su pequeño cuerpo. Ella... Tenía una barriga enorme... Ella... Estaba embarazada.
Zayn- ¿Estás embarazada?- dije mientras estaba en estado de shock.
Patricia- No, son gases.- se rió. Ainhoa la miró mal, reprochando el chiste en estos momentos.
Zayn- Yo... Estaba dolido cuando peleamos, no quise decir que no me importabas, por que sabes que no es cierto, que si me importas.- le dije mientras iba acercándome. Vi los labios de Patricia en una frase "Síguela, yo te ayudo". No supe muy bien a que se refería, pero en cuanto me acerqué ella salió disparada escaleras arriba yo la seguí igual de rápido. Había entrado a su cuarto, y antes de cerrar la puerta de un portazo yo ya estaba dentro. Se sintió un "Click" de parte del cerrojo y Ainhoa abrió los ojos dirigiéndose hacía la puerta. Empezó a agitar el pomo que no cedía, estábamos encerrados.
Patricia- Hija, la puerta se ha quedado atrancada.- dijo Patricia desde el otro lado de la puerta.
Ainhoa- Mamá, por favor, ábreme, llama a un cerrajero o algo, rápido, no quiero estar aquí.
Patricia- Acabo de llamar, vendrán como en dos horas, están un poco ocupados ahora.
Ainhoa- Mamá, no me digas eso, por favor.
Patricia- Bueno, que me voy a poner una lavadora, si necesitáis algo llamadme.
Ainhoa- ¿Qué? ¡Mamá! - dijo bufando.
Por fin estábamos solos.