sábado, 29 de diciembre de 2012

Capítulo 5


[Cuenta Noah]

Me desperté en una habitación azul, la cual desconocía. Había un espejo, me miré, y me puse lo más bien que pude, corrigiéndome las ojeras por el maquillaje, y haciéndome una coleta alta, dejándome el flequillo suelto y peinándolo con los dedos. Salí de allí y comprendí y recordé todo. Salí a la sala de estar donde estaba Zayn acostado en el sofá, con pinta de recién despertado.
Noah- No tenías que dejarme tu cuarto, no es justo- le dije en el sitio ideal para que me viese sin tener que mover la cabeza.
Zayn- Si, bueno, pero yo soy todo un caballero.- sonrió. “Que mono... No, Ainhoa, no” pensé.
Noah- Bueno, pues... Gracias.- dije sonriendo. La puerta de la casa se oyó y aparecieron sus padres y sus dos restantes hermanas.
Tricia- Noah, gracias por quedarte.- dijo Tricia.
Zayn- ¿Dónde habéis estado?- dijo el remolón recién despertado.
Tricia- se les estropeó el coche y tuve que ir a recogerlos- dijo riendose.
Noah- bueno, yo me voy ya.- dije cogiendo una chaqueta vaquera que me había traido.
Tricia me acompañó hasta la puerta, a lo que cuando me iba a ir, Zayn apareció por la puerta.
Zayn- te recojo en una hora, en la puerta de tu casa. ¿Vale?- dijo mientras su madre le observaba.
Noah- allí estaré- dije mientras sonreía. Me volví a girar y caminé lentamente hasta casa. Saqué las llaves del bolsillo trasero de mi pantalón y abrí la puerta. La casa estaba vacía. Subí corriendo a mi cuarto, me metí en la ducha y me duché y depilé en unos veinte minutos. Me alisé el pelo y el flequillo me lo recogí para atrás con unas orquillas azules, y acto seguido me eché laca. Me maquillé tenuemente, lo que se dice corrector, colorete, raya encima del ojo fina y brillo de labios. Luego me vestí y me puse unos pantalones rojos, una sudadera azul, unas pisamierdas , unas pulseras y unas gafas de sol, por que a difícil que parezca en Londres hacía sol.
Me eché la colonia de “Sexy~Don algodón” que me la habían regalado mis tíos de España y cogí el móvil que estaba cargando en la mesita de noche y estaba totalmente cargado. Lo metí en mi bolsillo y cogí algo de dinero de, lo que se dice, mi hucha. Bajé al salón, y miré el reloj. Tan solo faltaban tres minutos para que fuese la hora y quería ser puntual. Empecé a bajar todas las ventanas, a apagar todos los radiadores y a echar las cortinas y volví a mirar al reloj. Ya hay que ir saliendo. Cogí la chaqueta vaquera, me la puse y cogí las llaves. Salí a toda prisa, cerré la puerta y crucé el caminito del jardín que había hasta que llegué a la otra puerta de metal, la abrí y cerré esta también con las llaves. Cuando me quise dar cuenta estaba a mi derecha apoyado en la pared con unos vaqueros, una camiseta blanca de tirantes, encima de esta una camisa vaquera, unas converse vaqueras y unas gafas de sol negras. Me miraba atentamente y eso hacía que me pusiera nerviosa.
Noah- Hola- dije dándole dos besos.
Zayn- Hola. Estás muy guapa.- dijo mirándome de arriba a bajo.
Noah- Gracias, tú también.- seguro que me había sonrojado.
Zayn- ¿Dónde quieres ir?- me dijo incorporándose de la pared. 
Noah- ¿Vamos a tomar algo?- dije mientras solo yo percataba mis tripas sonar.
Zayn- ¿Vamos a desayunar? A mi no me ha dado tiempo ¿ y a tí ?- dije preguntaba.
Noah- soy una chica, si a tí no te ha dado tiempo imagínate a mí.- reí.
Zayn- pues vamos.- dijo a la vez que empezábamos a andar. Estuvimos en silencio un minuto hasta que rompió el silencio- Así que... ¿Te vas de Londres?.
Noah- sí, en dos semanas. Vuelvo a España, a casa.- dije, por una parte contenta y por otra no.
Zayn- pero... Llevas mucho tiempo aquí ¿No?- preguntó curioso.
Noah- Mucho.- asintió- Cuando nos mudamos aquí yo tenía cinco años. Pero todos los veranos los paso a medias en Barcelona y en Jaén, para ver a mi familia, y para que no se me pierda el español y el catalán.- le expliqué.
Zayn- yo siempre he querido aprender español...- confesó sonriendo.
Noah- yo si quieres te puedo enseñar- sonreí también.
Zayn- un día podemos quedar y me enseñas.
Noah- cuando tú quieras...- dije a la vez que me abría la puerta de la cafetería más cercana. Nos sentamos en una de las mesas libres, uno al lado del otro.
Zayn ¿qué quieres comer?- preguntó para ir a pedir.
Noah- colacao y galletas- dije yo hay tan a mi aire en ese instante repentino.
Zayn- ¿solo eso?- abrió la boca tenuemente.
Noah- todavía conservo la costumbre de desayunar poco, soy española, acuérdate- empecé a reírme y el entre risas fue y pidió. Regresó en medio minuto y se sentó a mi lado.
Zayn- ¿como se dice “Beautiful” en español?- me pregunto sonriente.
Noah- es “Guapa”- dije con mi perfecta pronunciación.
Zayn- Tu eres muy “Guapa”- me sonrojé.
Noah- gracias- dije como un tomate, seguramente.
Llegó un camarero con la comida y en cuanto la dejó en la mesa ambos empezamos a comer.
Noah- Ala, café como los mayores- me reí.
Zayn- yo soy mayor- me sonrió.- tú colacao como las niñas pequeñas.- se rió.
Noah- bueno, más o menos, pronto dejaré de ser lo... Y es una pena...- hizo un puchero.
Zayn- bueno, no está tan mal...
Noah- si, claro, facturas, trabajar, responsabilidades, madurez... Ojala se pasen lentos estos dos años...
Zayn- ¿Cuánto hace que cumpliste los dieciséis?
Noah- dos meses, más o menos.
Zayn- en plena etapa adolescente...- sonrió.
Noah- ya, bueno, pero yo no soy una adolescente cualquiera. Soy de las responsables.- reí.
Zayn- ¿de verdad? No creo, esas adolescentes no existen.
Noah- si existen, mírame a mí...- me sujetó la mano y me subió la manga, para ver mejor una cicatriz. Un escalofrío recorrió mi cuerpo.
Zayn- ¿Y esto?- dijo pasando sus dedos por encima de la cicatriz.
Noah- el día de la fuente...- dije frunciendo el ceño. Hizo una mueca de dolor.
Zayn- lo siento...- dijo bajándome la manga de nuevo.
Noah- bueno, no importa.- hice una sonrisa torcida.
Zayn- si importa... Era un niñato estúpido...
Noah- que de eso hace mucho ya... ¿Sabes? Le gustabas a mi hermana, por eso siempre estaba con tu pandilla.- solté una risita.
Zayn- ya... Una vez me intentó besar y yo salí a correr. - nos reímos los dos.
Noah- ella es muy guapa- sonreí.
Zayn- tú más- me sonrió y yo más que sonreír me sonrojé.
Noah- no creo- dije ruborizada.
Zayn- creetelo- me dijo a la vez que terminaba de comer, yo ya hacía un buen rato.
Noah- ¿Sabes? Creo que esta tarde voy a bajar a la peluquería... Me voy a cortar el pelo. Mucho- aclaré.
Zayn- ¿Mucho, mucho?- preguntó.
Noah- Sí, por los hombros más o menos.-dije señalando con la mano.
Zayn- oh dios, si que te lo vas a cortar... Pero seguro que estas muy guapa.
Nos levantamos y no me dejó pagar. “Arg, joder, encima caballero... No, Ainhoa, no” me decía en la puerta del local mientras Zayn salía.
Zayn- ¿dónde vamos?-dijo a la vez que se metía la cartera en el bolsillo trasero.
Noah- vamos a sentarnos en un banco, que con todo lo que has comido es un milagro que andes... - empecé a reírme.
Empezamos a andar y entramos en un parque, donde en uno de los miles de bancos que había nos sentamos.
Zayn- ¿alguna vez has hecho algo sin que tus padres se enteren?- a la vez que me preguntó, me quité el pelo de las orejas, donde tenía varios piercing en cada una.
Noah- sí, nunca se han enterado de mis piercing... Pero creo que ya...
Zayn- niña mala- se rió ante su propio comentario.
Noah- ¿ y tú ?- dije divertidamente curiosa.
Zayn- infinidad de cosas...- dijo pensativo.
Noah- ¿cuáles son las peores cosas que has hecho?- la curiosidad por saber cosas de él me mataban.
Zayn- creo que beber, fumar y tatuajes- dijo sonriendo.
Noah- ¿fumas?- dije, no muy sorprendida.
Zayn- muy poco, estoy intentando quitarme, un cigarrillo por día, solo.
Noah- me lo suponía- dije riéndome.
Zayn- ¿por que te lo suponías?
Noah- supongo que será por que hueles a tabaco.- sonreí.
Zayn- ya, a veces... ¿Te molesta?
Noah- ¿A mí? No...
Zayn- ¿alguna vez has fumado?
Noah- en mis años rebeldes, sí.
Zayn- ¿cuando fueron tus años rebeldes?
Noah- los catorce y los quince...
Zayn- me habría gustado conocerte en aquel entonces...- dijo sonriendo. De golpe, el teléfono me interrumpió.

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