"¿Piensas que me vas a enamorar?" Pienso cada vez que veo a algún chico que me intenta engatusar."Ningún chico me va a volver hacer sufrir de esa manera, no" recalco en mi mente con fuego esta última frase. Esa era mi condena, tener que vivir con el recuerdo de mi mejor amiga y mi ex-novio, besandose, delante de mi como si nada. Hay es cuando te das cuenta de que nada es lo que parece, que no todas esas personas que parecen que van a estar contigo pase lo que pase, al final lo están, y que las únicas personas, aunque sea difícil de creer, que van a estar hay van a ser tus padres, pase lo que pase.
Mi vida estaba vacía, solo confiaba en tres personas,contadas, mi hermana María, mi padre y mi madre, y desde aquel entonces, en el que dejaron de ser cuatro, toda mi vida dejó de tener sentido. Para mí, era difícil despertarme por un despertador y no por los quejidos de mi madre que me decían: "Byron está en el salón, que pesado es este chico, todas las mañana aquí". Echaba de menos cuando subía a mi habitación y me besaba, con el único propósito de despertarme del todo. Tantas de sus promesas rotas... No sé ni siquiera como le creí. Soporté sus manías para que me acabase engañando. Menos me lo esperaba de Elena, mi supuesta mejor amiga. Las mejores amigas no se roban a los novios, y menos sabiendo lo que Byron significaba para mí. "Bien dicho, significaba" pensaba a la vez. Sacudí la cabeza mientras sentí un codazo de María, mi hermana melliza. Por suerte, yo nací primero, y por supuesto se lo restregaba a cada milésima de segundo, en cada ocasión.
María- Noah, tengo que ir a la biblioteca.- dijo refiriéndose a mí.
Noah- ¡oh! ¿para qué?- dije aun en mis dolorosos pensamientos, que me habrían más mi herida, abierta desde hace casi dos meses.
María- bueno, necesito unos libros para un trabajo de ciencias.- ¿ciencias? ¡oh! Es verdad, ella está en bachillerato de ciencias... Parece increible que después de un año no lo recuerde... María estaba en primero de bachiller, ya que no consiguió aprobar, y claro, repitió. Yo lo conseguí, con muy buenas notas, pero claro, ella siempre y a todas horas tiene un novio que la desconcentra de sus estudios, pero al menos, no fue la guarra que se besuqueó con mi novio, en aquel entonces, delante de mí.
Noah- oh, bueno, yo creo que me voy a casa-casi suspiré. Me despedí de María y empezé a andar, dirección a casa. "Otra dirección" recalqué en mi interior. "Bah". A Elena, lo que le perdió fue su envidia. Ella era la chica más envidiosa que he podido conocer. Y claro, Byron, es un hombre, y como tal, piensa con la entrepierna, "Solo sirven para eso" pensaba a la vez que mis libros caían al suelo al chocarme con un transeúnte que pasaba por la calle al igual que yo.
X- lo siento mucho, de verdad.- dijo un chico con brillantes ojos marrones y un boluminoso tupé marrón oscuro, mientras me recogía los libros.
Noah- Mierda, no importa. - dije a la vez que empezaba a recoger libros yo también. Me entregó los libros y yo salí disparada de allí, con el recuerdo de esos brillantes ojos en mi cabeza, que ahora suplantaban los martirizadores recuerdos que me atormentaban desde hace mucho ya.
Saqué las llaves de casa y pasé. Mamá y papá trabajaban aun. Creo que hoy mamá trabajaba hasta las dos y media, y papá hasta las nueve. Pero en fin, nunca me ha importado la tranquilidad "Nunca te ha importado la tranquilidad siempre que tengas alguien al lado, no te gusta la soledad, recuerda" dijo mi odiosa yo interior. Y yo respondí con un "Cállate" en voz alta. Quien me vea va a pensar que estoy loca, y si fuese no me importaría estarlo. Seguro que sería la mejor medicina para olvidarme de todo.
El tiempo estaba como yo, llorando. Llovía a cantaros, a mares, o como diantres queráis decirle. Era sábado, y mis padres estaban trabajando, y mi hermana se había marchado todo el día con Javier, su nuevo novio. ¿Era Javier o Jesús? No se, es que como cambia tanto de novio... El timbre sonó varias veces y corrí a ver quien era. El chico de los ojos marrones brillantes estaba frente a mi puerta chorreando con una bolsa de plástico en el pecho protegiéndola como a su propia vida.
X- Hola, eh... Es que ayer se te cayó esta agenda. Y bueno, toma- dijo tendiéndome la bolsa.
Noah- ¡Ay! Muchas gracias- dije realmente sorprendida. El chico estaba temblando, parecía un móvil cuando está recibiendo una llamada. -Oye, pasa y te secas.- dije con el pulgar en dirección a dentro.
X- no gracias, no quiero ser una molestia.- dijo con una pequeña sonrisa. "Que sonrisa más bonita" pensé. "NO,NO,NO" pensé acto seguido.
Noah- venga, por favor, aunque sea un momento para secarte un poco, vas a pillar una pulmonía.
X- te voy a poner todo chorreando.
Noah- venga, pasa, que no me importa. Eso con un cubo y una fregona en dos minutos desaparece.-asintió con una sonrisa y pasó.
Era raro, sentía la necesidad de protegerle, como sin conocerle, le debiese mucho. Le dije que se duchase y le dí ropa de chico que tenia, de este verano que mi primo Jonh se olvidó cuando vino a casa, y le dejé con toallas en el baño. Me bajé abajo, quité toda el agua del suelo y me senté a ver la televisión mientras esperaba a que ese chico bajase.
No hay comentarios:
Publicar un comentario