[Cuenta Noah]
Me acababan de dar las vacaciones de
Navidad, y este año nos habían dado las vacaciones el mismo día de
noche buena. Cada vez teníamos menos vacaciones, pero simplemente me
daba igual. Hoy a las diez era la cena. Simplemente ni sabía quien
de la familia iba a venir . Pero tenía un vestido precioso para esta
noche.
La verdad es que adoraba la Navidad,
sobre todas las cosas, lo de estar con la familia, los regalos,
estrenar ropa... Todo eso lo amaba.
A las ocho y media, me metí en mi
baño, me duché, me depilé y todo eso. Cuando salí, me quedé con
el albornoz, y me empecé a peinar. Me había dejado el pelo por
debajo de la mitad de la espalda, para hacerme un precioso moño con
ese vestido.
El moño me había quedado perfecto, ni
un solo pelo suelto. Ya solo faltaba media hora, que rápido se pasa
el tiempo. Me alisé mi corto flequillo perfilado y me empecé a
maquillar. Me maquillé sutilmente y me puse el vestido con cuidado.
Después de ese minuto me puse los complementos y me eché el perfume
que me habían regalado mis tíos de España y miré el reloj, que
marcaba las 21:58. Me miré en el espejo, me eché laca, me repasé
mis labios, que estaban rojos mate, y sonó el timbre. Hay, me entró
la curiosidad. ¿Quién habría venido? Bajé lentamente las escaleras y fui hacia donde provenían las voces,la entrada. Cuando Safaa me vio , se separó de
su madre y vino hacía mí.
Safaa- ¡Noah!- dijo abrazandome.
Noah- Hola pequeñaja.- sonreí al
verla. Ella y su hermana eran puro amor, solo te bastaba conocerlas y
quedarte prendada de estas niñas.
Safaa- me gusta tu vestido, ¿puedo
venir otro día a probármelo?- dijo con una sonrisa enorme. ¿Cómo
le iba a negar yo algo?
Noah- cuando tu quieres peque- me
agarró de la mano y tiró de mí hasta donde estaban todos.
Safaa- ¡Mamá, papá, ya está aquí
Noah!- vale, me empecé a sonrojar.
Tricia- Hola Noah. Dijo dándome dos
besos.
Yasir- Hola- dijo dándome otros dos
besos.
Noah- Hola Tricia, Hola Yasir.
Waliyah- Jo, te olvidas de mí.
Noah- ¿Cómo me voy a olvidar de ti?-
dije abrazándola.- sonrió.
Tricia- Mira Noah, este es Zayn. No sé
si te acordarás de él.- dijo señalandolo.
Noah- sí, lo recuerdo.-sonreí, pero
solo de puro teatro.- ¿Doniya no vino?- pregunté para cambiar de
tema.
Yasir- se fue con su novio...- creo que
el novio de Doniya no era del agrado de sus padres.
Mamá- Por cierto Ainhoa, ¿Y María
del Carmen?- reí cuando dijo su nombre completo y a la vez puse una
mueca rara al oír el mío.
Noah- Mamá, María se fue con Jesús,
o Javier, o como se llame su nuevo novio. No sé donde está.
Papá- bueno ya hablaremos con ella...
Estos niños de hoy en día, como se descontrolan.- rió.
Reímos todos al unisono.
Tricia- Bueno, a exclusión de Noah. Es
la chica de dieciséis años más responsable y buena chica que
conozco.- cada vez estaba más sonrojada.
Mamá- nos ha tocado la lotería con
ella- sonrió mi madre. Siempre decía lo mismo, pero en fín.
María me mandó un mensaje de texto:
“Hermana, no iré a dormir, cúbreme”.
Noah: “No puedo, ya se han dado
cuenta de que faltas. Y bueno, yo que tú me venía”.
María: “No, que me echen la bronca,
paso”.- esta niña no tiene solución.
Mamá- ¿Qué dice tu hermana?- nunca
he sabido como me conoce tan bien...
Noah- Que no viene a dormir, que
prefiere que le echéis la bronca...- dije resignada.
Papá- bueno, está claro que nuestras
dos hijas han salido polos opuestos.- suspiré.
Nos sentamos todos en la mesa, yo me
las ingenié para ponerme entre Safaa y Waliyah. Comimos rápido y
los padres se fueron a la sala de estar a tomarse un té.
Waliyah- ¿podemos subirnos a tú
habitación?
Noah- Bueno.- sonreí.
Safaa- ¿puede venir Zayn con
nosotras?- dijo con esa adorable sonrisa suya.
Noah- bueno, vale.- “Maldita sea, a
esa sonrisa es imposible negarle nada, mierda”. Subieron delante de
mí y entraron. Mi habitación era enorme. Hay dentro estaba todo lo
que te puedas imaginar. Pero en fin, pasaba casi todo mi tiempo allí,
ese era mi lugar sagrado. Mi gran cama de matrimonio resaltaba a mano
derecha. Rato después Waliyah se bajó con sus padre y Safaa, se
quedó durmiendo en mi cama. La tapé con la pila de mantas que
cubrían la cama y la pequeña entre sueños, suspiró.
Zayn- debería llevarla a casa. - dijo
en una esquina de la habitación en la que hacía rato estaba.
Noah- puede quedarse a dormir, no es la
primera vez que lo hace.- seguía sin mirarle.
Zayn- que lo siento ¿eh?- suspiré
resignada.
Noah- yo me alegro- reí, irónicamente.
Zayn- ¿me perdonas?- dijo sonriendo.
Noah- ni lo sueñes.
Zayn- ¿por que?- dijo frunciendo el
ceño.
Noah- bueno, tal vez me guste hacerte
sufrir, o tal vez no te quiero perdonar realmente.- dije cogiendo un
pijama y entrando al baño. Me lo puse, me desmaquillé , me solté
el pelo y me lo peiné y salí. Pensé que se habría ido, pero no,
hay en la esquina seguía.
Zayn- perdóname- insistió.
Noah- ¿por que tanta insistencia en
que te perdone? ¿Qué más te da que pase de ti? Olímpicamente- reí
por la aproximación.
Zayn- a lo mejor es por que me caes
bien y quiero ser tu amigo.
Noah- ¿No te parece irónico que
siendo tú el principal causante de no tener amigos, lo quieras ser
tú?- reí ante la obviedad.
Zayn- ¿Y a ti no te parece obvio que
después de diez años, he cambiado, y me caes bien?.
Me quedé callada y me senté en la
cama. Le toqué la cabeza a Safaa, la cual dormía profundamente.
Noah- también se meten con ella... Y
me parece increible que sea tu hermana. Siempre la defiendo... Se
parece tanto a mi... Después de todo lo que me pasó, cambié
mucho...
Zayn- sí.- asintió.- Estoy realmente
arrepentido, de verdad. - puso ojos de carnero degollado.
Noah- bueno, va, te perdono... Me voy a
acostar ya ¿vale? Mañana os llevo a Safaa yo misma.- asintió y se
fue.
Cerré la puerta, me metí en la cama
en el lado contrario a Safaa, que de los grande de la cama estaba
separada como un metro y medio de mi. Cerré los ojos y me
despreocupé de todo y de todos.
La puerta sonó a las diez y tan solo
la escuché yo, así que bajé y abrí corriendo. Como era de
esperar, era María.
María- Me voy a mi cuarto- dijo
quitándose los zapatos a la vez que yo cerraba la puerta.
Noah- sí, y mejor no salgas... Por que
la bronca que te van a echar papá y mamá no es normal- dije en tono
normal. Jo, ya me había desvelado. Me fui hacía la cocina y me
preparé cereales. Me senté en el sofá y puse la televisión
mientras me los comía. Vaya mierda de programación a esta hora,
solo dibujos animados... ¿Pero que niño en su sano juicio se va a
despertar a estas horas? Suspiré a la vez que terminaba de comer y
llevaba mi plato a la cocina. Safaa asomó por las escaleras. Le hice
crepes para desayunar, y le vestí con ropa suya, que tenía en casa,
ya que no era raro que ella se quedase a dormir. Estuvo toda la
mañana conmigo, ya era hora de llevarla a su casa. Asentí
mentalmente y suspiré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario