viernes, 3 de mayo de 2013

Capítulo 36 :)

Mi madre se acercó a mi feliz.
Mamá- Hijita, adivina.
Ainhoa- ¿Qué pasa mamá?
Mamá- Adivina.
Ainhoa- ¿Como quieres que adivine algo que no se ni de que va?
Mamá- Esta bien...
Ainhoa- Dispara ya mamá.
Mamá- ¿Tú nunca has querido tener un hermanito?
Ainhoa- ¿ Estás embarazada?
Mamá- Sí.
Ainhoa- ¿De cuánto?
Mamá- De un mes, todavía en poco.
Ainhoa- ¿Y que es?
Mamá- Hija, hasta los tres meses no se puede saber.
Ainhoa- Jo, pues no, tiene que ser una niña.
Mi madre y yo nos reimos al mismo tiempo.
|--------------------------------------|
Hacía ya un mes que mi madre regresó con Paul la noche en que Zayn y yo empezamos a salir en serio diciendo que iban a tener un bebé. Mi madre estaba muy feliz. Hoy ya estaba de dos meses y la sonrisa de mi madre no era normal. Ni si quiera había hablado del tema con Zayn. No se, era un poco incómodo, ¿no? Es un hermano de los dos, y los dos estamos saliendo y... Al menos es incómodo para mí.

Mi relación con Zayn iba bien, iba como siempre. Todas las noches cuando nuestros padres se dormían se venía a mi cuarto, hablábamos, nos besábamos y hasta que el día que cumplimos dos meses pasó lo que tuvo que pasar. Lo pasé muy mal a pesar de todos los esfuerzos de Zayn por que no me doliese. Me dolía tanto hasta el punto de empezar a llorar. Cuando empecé a llorar Zayn paró, me consoló y me limpió las lagrimas a base de besos. Se portaba muy bien conmigo, era puro amor. Le quería mucho.
La barriga de mi madre era anormal. ¿Cómo podía tener esa barriga estando de solo cinco meses? Mi hermanita estaba sanísima. Si, hermanita, era una bebé.

Últimamente no había sido mi mejor momento con Zayn. Ni siquiera fue un buen momento... Estaba distante conmigo, salía sin decir donde iba, si intentaba preguntarle por que estaba así no quería hablar... Por el resto era normal, aun seguía viniendo todas las noches a mi habitación y dormíamos juntos. Habíamos preferido que nuestros padres no supieran nada de lo nuestro hasta que Zayn cumpliese los 18 y no nos pudiesen separar. Todas las noches antes de dormir me decía al oído:
«Buenas noches princesa; ojala sueñe contigo. Conocerte ha sido lo más bonito que me ha pasado en la vida. Eres lo más importante que tengo. Te amo bebé.»
Y claro yo me mordía el labio, olvidaba todo lo que estaba pasando entre nosotros y le besaba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario