Me desperté y lo primero que vi fue a Zayn. Por una extraña razón, estábamos en el lado contrario al que estábamos antes de dormir. Tardé un minuto en darme cuenta de donde tenía puesta la mano Zayn. Estaba dormido, profundamente dormido aun... No se daría cuenta de que su mano estaba en mi trasero. Pero supongo que era normal, era mi novio, ¿no?
Quería dejar de pensar, de avergonzarme de todo, de negarme a ser feliz. Me hice un ovillo y puse mi cabeza en su cuello con cuidado para no despertarle, aunque mis intentos fueron fallidos.
Me estaba besando en el cuello, mi punto débil, me empecé a reír y a revolver de la risa, y Zayn conmigo al darse cuenta de la risa que me provocaba. Yo ya me revolví hasta que saqué toda la sábana de la cama.
Ainhoa- Ahora haces tú la cama, que lo sepas.
Zayn- La hacemos los dos juntos.
Ainhoa- La has deshecho tú.
Zayn- Pero me ayudas y así estamos más juntos.
Ainhoa- Que vago que eres, ¿eh?
Zayn- Es otra cosa en la que me parezco a ti.
Ainhoa- Oh, que ataque más gratuito. Yo no soy vaga, me gusta calentar el sofá.
Zayn- Es lo mismo.
Nos reímos casi a la misma vez.
Ainhoa- Voy a ducharme.
Zayn- Yo voy a vestirme y esas cosas.
Ainhoa- Haber si voy a salir y te voy a pillar en proceso.
Zayn- Pues no salgas. Además, ¿Qué vas a hacerme? ¿Violarme?
Ainhoa- Puede ser.
Zayn- Espero que salgas.- Rió.
Me reí, cogí lo necesario y me metí en el baño. Me puse esto:
Al salir de la ducha me maquillé así:
Y me peiné así:
Para cuando salí al dormitorio, Zayn ya estaba vestido y más que listo.
Zayn- No se por que te pintas los labios... Sabes que van a durar poco pintados.- dijo a la vez que me volvía a besar.
Ainhoa- No se, la verdad es una tontería.
Zayn- Muy grande, muy grande.
Ainhoa- Tengo hambre.
Zayn- Pues vamos a dar de comer a la princesa.
Bajamos a paso ligero al salón y ya corrió el aire. No quería pensar en la reacción de nuestros padres cuando supieran que salíamos... No era nada malo, ¿No?
Ellos no lo entenderían... Nunca entienden.



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