Estaba dispuesta a hablar con Zayn de lo que estaba pasando con él. No soportaba la idea de perderlo.
Erica había estado en casa, habíamos estado hablando y claro, me aconsejó que hablase con él. Y así iba a hacer. Aunque no le mostraba mi pena a Zayn, estaba muy preocupada por lo nuestro.
Ainhoa- Zayn- llamé al moreno.
Zayn- Dime cariño- mi corazón se me paraba cada vez que me llamaba así.
Ainhoa- ¿Qué te pasa últimamente?
Zayn- Ya te he dicho que nada.
Ainhoa- ¿Y dónde vas cuando sales?
Zayn- No te lo puedo decir...
Bufé, enfadada, y subí a mi habitación casi volando. Siempre me decía lo mismo y esto empezaba a hartar. La puerta de mi habitación segundos después de que yo pasase y me sentase en mi cama se abrió para dejar ver al moreno.
Zayn- Bonita.- dijo sentándose a mi lado. Intentó abrazarme, pero le rechacé y me alejé.- ¿Estás enfadada?- me crucé de brazos y me fui a mirar por la ventana, estaba lloviendo. Se levantó de la cama y me seguió hasta la ventana.- Pronto será tu cumpleaños.- en mi interior sonreí por que recordase mi cumpleaños, pero fuera seguía seria. - Voy a contarles a los chicos lo de lo nuestro.- le miré.
Ainhoa- ¿Nuestro? ¡Venga ya! Si ni siquiera puedes decirme que haces todas las malditas tardes.- estaba cabreada, muy cabreada.
Zayn- Enserio que no puedo decirlo.- agachó la cabeza.
Ainhoa- Las parejas no tienen secretos, al menos yo contigo no los tengo.
Zayn- De verdad que no puedo decirlo.
Ainhoa- Pues lo mismo empiezo a desaparecer yo también.
Dicho esto, salí de mi habitación con mi abrigo en una mano y un paraguas en la otra. De camino a la puerta me puse el abrigo y salí fuera.
****
Últimamente no me encontraba demasiado bien... Yo creo que había cogido un virus o algo español. La semana pasada había estado allí, había conocido a mi abuelo, a unos primos lejanos y alguna familia más. Me lo había pasado en grande. Zayn seguía desapareciendo y yo seguía enfadada.
Todos los días Zayn trataba de hablar conmigo para ver si le contestaba o si le dejaba abrazarme. Pero seguía fuerte en el asunto, no hablaba ni le dejaba abrazarme.
Hoy había quedado con Erica y con los chicos en el parque. Erica ya estaba llamando a la puerta y yo ya estaba con mi abrigo, mi gorro y mi bufanda puesta.
Erica- Bonita- dijo mi mejor amiga abrazándome.
Ainhoa- Hola- dije intentando sonreír a pesar de que no me sentía bien todavía.
Erica- ¿Cómo sigues?- dijo cogiendo mi mano.
Ainhoa- Igual... No se que demonios me pasa Eri.- hice una mueca rara con la boca.
Suspiró sin remedio y seguimos caminando.
sábado, 11 de mayo de 2013
viernes, 3 de mayo de 2013
Capítulo 36 :)
Mi madre se acercó a mi feliz.
Mamá- Hijita, adivina.
Ainhoa- ¿Qué pasa mamá?
Mamá- Adivina.
Ainhoa- ¿Como quieres que adivine algo que no se ni de que va?
Mamá- Esta bien...
Ainhoa- Dispara ya mamá.
Mamá- ¿Tú nunca has querido tener un hermanito?
Ainhoa- ¿ Estás embarazada?
Mamá- Sí.
Ainhoa- ¿De cuánto?
Mamá- De un mes, todavía en poco.
Ainhoa- ¿Y que es?
Mamá- Hija, hasta los tres meses no se puede saber.
Ainhoa- Jo, pues no, tiene que ser una niña.
Mi madre y yo nos reimos al mismo tiempo.
|--------------------------------------|
Hacía ya un mes que mi madre regresó con Paul la noche en que Zayn y yo empezamos a salir en serio diciendo que iban a tener un bebé. Mi madre estaba muy feliz. Hoy ya estaba de dos meses y la sonrisa de mi madre no era normal. Ni si quiera había hablado del tema con Zayn. No se, era un poco incómodo, ¿no? Es un hermano de los dos, y los dos estamos saliendo y... Al menos es incómodo para mí.
Mi relación con Zayn iba bien, iba como siempre. Todas las noches cuando nuestros padres se dormían se venía a mi cuarto, hablábamos, nos besábamos y hasta que el día que cumplimos dos meses pasó lo que tuvo que pasar. Lo pasé muy mal a pesar de todos los esfuerzos de Zayn por que no me doliese. Me dolía tanto hasta el punto de empezar a llorar. Cuando empecé a llorar Zayn paró, me consoló y me limpió las lagrimas a base de besos. Se portaba muy bien conmigo, era puro amor. Le quería mucho.
La barriga de mi madre era anormal. ¿Cómo podía tener esa barriga estando de solo cinco meses? Mi hermanita estaba sanísima. Si, hermanita, era una bebé.
Últimamente no había sido mi mejor momento con Zayn. Ni siquiera fue un buen momento... Estaba distante conmigo, salía sin decir donde iba, si intentaba preguntarle por que estaba así no quería hablar... Por el resto era normal, aun seguía viniendo todas las noches a mi habitación y dormíamos juntos. Habíamos preferido que nuestros padres no supieran nada de lo nuestro hasta que Zayn cumpliese los 18 y no nos pudiesen separar. Todas las noches antes de dormir me decía al oído:
«Buenas noches princesa; ojala sueñe contigo. Conocerte ha sido lo más bonito que me ha pasado en la vida. Eres lo más importante que tengo. Te amo bebé.»
Y claro yo me mordía el labio, olvidaba todo lo que estaba pasando entre nosotros y le besaba.
Mamá- Hijita, adivina.
Ainhoa- ¿Qué pasa mamá?
Mamá- Adivina.
Ainhoa- ¿Como quieres que adivine algo que no se ni de que va?
Mamá- Esta bien...
Ainhoa- Dispara ya mamá.
Mamá- ¿Tú nunca has querido tener un hermanito?
Ainhoa- ¿ Estás embarazada?
Mamá- Sí.
Ainhoa- ¿De cuánto?
Mamá- De un mes, todavía en poco.
Ainhoa- ¿Y que es?
Mamá- Hija, hasta los tres meses no se puede saber.
Ainhoa- Jo, pues no, tiene que ser una niña.
Mi madre y yo nos reimos al mismo tiempo.
|--------------------------------------|
Hacía ya un mes que mi madre regresó con Paul la noche en que Zayn y yo empezamos a salir en serio diciendo que iban a tener un bebé. Mi madre estaba muy feliz. Hoy ya estaba de dos meses y la sonrisa de mi madre no era normal. Ni si quiera había hablado del tema con Zayn. No se, era un poco incómodo, ¿no? Es un hermano de los dos, y los dos estamos saliendo y... Al menos es incómodo para mí.
Mi relación con Zayn iba bien, iba como siempre. Todas las noches cuando nuestros padres se dormían se venía a mi cuarto, hablábamos, nos besábamos y hasta que el día que cumplimos dos meses pasó lo que tuvo que pasar. Lo pasé muy mal a pesar de todos los esfuerzos de Zayn por que no me doliese. Me dolía tanto hasta el punto de empezar a llorar. Cuando empecé a llorar Zayn paró, me consoló y me limpió las lagrimas a base de besos. Se portaba muy bien conmigo, era puro amor. Le quería mucho.
La barriga de mi madre era anormal. ¿Cómo podía tener esa barriga estando de solo cinco meses? Mi hermanita estaba sanísima. Si, hermanita, era una bebé.
Últimamente no había sido mi mejor momento con Zayn. Ni siquiera fue un buen momento... Estaba distante conmigo, salía sin decir donde iba, si intentaba preguntarle por que estaba así no quería hablar... Por el resto era normal, aun seguía viniendo todas las noches a mi habitación y dormíamos juntos. Habíamos preferido que nuestros padres no supieran nada de lo nuestro hasta que Zayn cumpliese los 18 y no nos pudiesen separar. Todas las noches antes de dormir me decía al oído:
«Buenas noches princesa; ojala sueñe contigo. Conocerte ha sido lo más bonito que me ha pasado en la vida. Eres lo más importante que tengo. Te amo bebé.»
Y claro yo me mordía el labio, olvidaba todo lo que estaba pasando entre nosotros y le besaba.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)